«LA VULNERABILIDAD» (PRESENTACIÓN EN CÁPSULAS DE 500 mg)

  • Desde que J.G. Herder (1744-1803) reconoció los seres humanos como criaturas impotentes comprometidas con la incierta tarea de desenvolver el propio ser contando apenas con sus fuerzas culturales, la filosofía ha considerado la vulnerabilidad una dimensión antropológica esencial de la existencia humana.
  • La vulnerabilidad ontológica, es la que se relaciona con el ser en cuanto ser, un ser inacabado, limitado, frágil y determinado por su finitud.
  • La vulnerabilidad es un atributo antropológico de los seres humanos por el simple hecho de estar vivos.
  • Ser vulnerable significa estar susceptible a recibir daños.
  • La vulnerabilidad intrínseca a las vidas humanas también fue reconocida por filósofos políticos que propusieran ordenes sociales destinadas a proteger de la violencia, a la vida, la integridad corporal y la propiedad; o proteger los individuos de la violación a sus derechos básicos.
  • Además de esa vulnerabilidad, algunas personas son afectadas por circunstancias desfavorables (pobreza, educación, dificultades geográficas, enfermedades crónicas u otros infortunios) que las tornan más expuestas: sufren de discapacidad, o de libertad; tienen reducida la gama de oportunidades para escoger los bienes esenciales para sus vidas.
  • Todo ser humano es vulnerable en todas sus dimensiones, sea físicamente, porque está sujeto a enfermarse, a sufrir dolor e incapacidad; psicológicamente, porque su mente es frágil ante las presiones existenciales o la pérdida de un ser querido; socialmente, pues como agente social es susceptible a tensiones e injusticias sociales; o espiritualmente, porque su interior puede ser objeto de manipulación sectaria.
  • En 2005 la Declaración Universal de Bioética y Derechos del Hombre reconoce la vulnerabilidad como un principio ético. Esta declaración admite que la vulnerabilidad puede acontecer de enfermedades, incapacidades u otros condicionantes, de carácter tales como individuales, sociales, ambientales, y requieren atención especial para aquellos que no tienen suficientes condiciones para lidiar con ellos. La meta de la declaración es garantizar el respeto a la dignidad humana, aún en situaciones donde los principios anteriores no consiguen intervenir.
  • Muchas veces los desprivilegiados tienen dificultades o imposibilidades para decidir. Así siendo, es importante el reconocimiento de esa vulnerabilidad para garantizar el derecho a la autonomía y respeto a la dignidad de los individuos.
  • …»Frente a la vulnerabilidad ajena no puedo permanecer pasivo o inmutable, sino que debo responder solidariamente, debo poner todo lo que pueda de mi parte para mitigar esa vulnerabilidad y ayudar al otro a desarrollar su autonomía personal, física, moral e intelectual»…
  • Cuidar a los demás es eminentemente emancipatorio. El proceso de cuidar debe resultar en crecimiento y ocurre independientemente de la cura en sí misma.
  • Es perverso ocultar las causas sociales de la vulnerabilidad, porque permite imponer responsabilidad a las víctimas por sus propias heridas.

DIOSAS DE LA MODERNIDAD

La mujer, representación de la belleza, musa portadora de la inspiración, fértil madre tierra, regazo y consuelo de las más hondas penas; pero principalmente, aquella a quien recurrimos para obtener placer, desde el más sublime hasta el más mundano, ella es la viva representación del deleite de los sentidos. Desde la pureza espiritual de la virgen madre de dios (Afrodita Urania) hasta la prostituta María Magdalena (Afrodita común, “la de todos”). Todas son María.

Afrodita y su culto, la prostitución religiosa (entregar el cuerpo a extraños como rescate de una existencia pueril, sin sentido del placer y la belleza), práctica inherente a los rituales dedicados a las antecesoras de Afrodita en Oriente Medio, la sumeria Inanna y la acadia Ishtar. Pues Afrodita tiene numerosos equivalentes: Astarté en la fenicia, Turan en la etrusca.  Su equivalente romano es Venus y aunque a menudo se alude a ella en la cultura moderna como «la diosa del amor», es importante señalar que antiguamente no se refería al amor en el sentido romántico, sino erótico.

Cuentan las leyendas que Afrodita no tuvo infancia: en todas las imágenes y referencias nació adulta, núbil e infinitamente deseable. En muchos de los mitos menores tardíos en los que participa se la presenta vanidosa, malhumorada y susceptible. Aunque casada (según la versión en el panteón griego), le es infiel a su marido Hefesto.

Hefesto es el dios del fuego y la forja, así como patrono de los herreros, los artesanos, los escultores, señor de los metales y la metalurgia. Era adorado en todos los centros industriales y manufactureros de Grecia, especialmente en Atenas. Su equivalente aproximado en la mitología romana era Vulcano, en la japonesa Kagutsuchi, en la egipcia Ptah y en la hindú Agni.

Hefesto era bastante feo (la belleza no es una cualidad necesaria al hombre, solamente su quehacer, diremos muchos hombres en defensa de nosotros mismos), aunque su esposa era Afrodita, él estaba lisiado y cojo. Incluso el mito dice que, al nacer, Hera (hermana y esposa de Zeus y madre de Hefesto), lo vio tan feo que lo tiró del Olimpo y le provocó una cojera de por vida. Tanto es así, que caminaba con la ayuda de un bastón y, en algunas vasijas pintadas, sus pies aparecen a veces del revés. En el arte, se le representa cojo, sudoroso, con la barba desaliñada y el pecho descubierto, inclinado sobre su yunque, a menudo trabajando en su fragua.

Con una mediana lectura de la mitología griega o mundial y de nuestra perspicacia para observar la realidad moderna, podemos, con mucha fantasía y poco margen de error, observar que el mundo del hombre (laborioso, proveedor, pero emocionalmente maltrapillo, carente y minusválido) codicia la belleza y los atributos que le corresponden al papel otorgado a las diosas (fertilidad, pues hace florecer y mejorar todo a su alrededor; consuelo, placer físico y espiritual)

No es de extrañar que la necesidad del hombre por los atributos de la mujer, sean más allá que puros mitos. Pues la mujer no es un medio para poder llegar a algo, ella es, en sí misma, el destino, el encuentro del hombre con la belleza y demás atributos femeninos.

Ese hombre representado por Hefesto, pues, al menos por disciplina no debemos generalizar diciendo: «Todos los hombres», con una vida sin más atractivos que su dedicación al trabajo, necesita del universo femenino para acceder a la belleza y a la plenitud. Pero con ello, también accede a su deseo de poseer, de doblegar la voluntad de la mujer para que ella sea una inagotable fuente de satisfacción y que se convierta en una realidad dócil y permanente.

Si hay algo que el hombre moderno parece no soportar, es la independencia de la mujer. Esta independencia que el hombre rápidamente clasifica de “disponibilidad”, queriendo de esa manera decidir, como por principio, la ruta de la libertad femenina hacia su beneficio; quizás, sea el simple hecho de que la mujer está en el mundo y que su belleza esté al alcance de todos los hombres, pero la codicia tiene muchas caras, y en el mundo de los hombres, nada es más codiciado que la mujer.

En ese afán de poseer, el hombre intenta hacer lo que hizo Paris (príncipe hijo del rey Príamo)  cuando vio por primera vez a Helena de Troya: raptarla, tomarla por la fuerza y encerrarla lejos de la mirada de los demás hombres. De esa misma manera, se da el secuestro de las sacerdotisas del templo de Afrodita, que es lo que ha ocurrido con la mujer a través de los siglos: se le ha secuestrado de su dominio de la espiritualidad, de la ciencia (las brujas en la edad media). Muy parecido a lo que hace un coleccionador de arte en nuestra actualidad, dispuesto a pagar cualquier precio por una obra que mantendrá bajo su tutela, lejos de la mirada ajena.

La generosidad de las mujeres parece no tener límites. Afrodita es casada con Hefestos el feo pero laborioso aunque Afrodita parece preferir a Ares (dios olímpico de la guerra). Y así, aparece ese parecido con Hefestos del hombre moderno, al de un “mendigo con garrote”. Alguien extremadamente carente y frágil emocionalmente, pero que cree que su labor y su fuerza le otorgan el derecho de usurpar el templo de Afrodita, secuestrarla, y mantenerla bajo prisión.

Millares de Afroditas de la modernidad cargan en sus espaldas a esos minusválidos incapaces de obtener por la seducción sus favores, confundiendo la generosidad de la mujer con sus masculinos anhelos de propiedad.

MAPAS, RUTAS, Y EL MITO DE LA LIBERTAD

Fue simplemente pensar en bajar del autobús y su cuerpo se armó en un sobresalto al que rápido respondió pasándose la mano por la nuca. La verdad, es que no tenía ninguna prisa, se podía quedar sentado en su lugar unas cuadras más, pues daría lo mismo que se bajara cerca del Mercado Central con el cementerio de Los Ilustres enfrente, o mucho más al norte, cerca del olvidado cine España y las ventas de libros usados que doblan la esquina. A final de cuentas, ya era el centro de la ciudad, ese centro que de tan suyo parecía siempre de par en par, desfachatadamente ofrecido.

Se quedó aguardando las siguientes paradas a la espera de algún lugar donde se sintiera a gusto para recomenzar ese camino que aún no tenía ni ruta, ni destino. Pero eso sí, si le fuese dada la oportunidad de escoger, no dudaría en quedarse con una de sus escenas favoritas. Esas escenas que de acuerdo a su “soñar despierto”, lo transformarían a él junto con la ciudad en algo tan armonioso y ameno que realmente era difícil que no le viniera a la memoria “It’s Oh So Quiet” de Bjork, que cuenta la vida de una manera muy semejante a como él la entendía.

Mejor que uno de esos “soñar despierto”, sería la entrada al autobús de una mujer que a un ligero balancear de cabellos le preguntara por la fecha del día y que, a seguir de una breve plática, terminara por invitarlo a sentarse en uno de los pequeños y luminosos chalets de licuados de frutas y batidos energizantes de la 4ta Av. Sur, o a cualquiera de los tradicionales billares por los alrededores de La Plaza Libertad.

Sólo con una escena así, él perdería el ritmo tirano del ajetreo a su alrededor y todas las calles parecerían guardar distancia al oír la voz y ver el suave movimiento de los labios de la mujer. De esa manera suave y difuminada, se iría perdiendo el ruido del tránsito y daría entrada a “Are You Going With Me” de Pat Matheny. Repentinamente él se volteó y lanzó su mirada a lo largo del corredor del autobús, pero ella no estaba, solamente acompaño con la mirada el movimiento de un muchacho que le ofreció su asiento a un viejo que se acomodó agradecido en una caída insignificante.

En la estreches de las calles amontonadas de ventas que le dan un aire a Bangkok o del Zoco de Marrakech, como también en las fachadas de edificios repellados por capas y más capas de hollín y güistes que dejan a su paso los terremotos y las guerras, en todas esas señales, se presentía la proximidad del mero centro de la ciudad; y él notó, que sentado de aquella manera tenía un aire displicente como solamente se esperaría de un anciano. Como ahorrando esfuerzos, sin esperar nada, observando con indiferencia o mejor, sin ni siquiera mirar, sino soñar.

Él soñaba despierto, pero no armando el rompecabezas de su pasado. Era talvez lo único que podría diferenciarlo de un anciano. Sus ilusiones y sus sueños no lloriqueaban por recuperar un tiempo perdido que ahora no parecería más que un sueño. Por el contrario, su soñar despierto eran las exigencias de un presente que, por alguna razón, ni él ni la vida se ponían de acuerdo para realizar en común; y que, a la larga, acababan pareciendo un instante místico que se puede convocar en el aquí y ahora, a la manera de una especie de conjuro. Pero después de esas repentinas exigencias, sólo le restaba el abandono a una gran resignación y a una vaga desilusión por sentir que su vida estaba ya concluida, sin que le sobrase nada más a esperar.

En esos momentos él se preguntaba si restaría algo en que todavía se podría creer, un proyecto que pudiera llevar adelante y que no fueran solamente esas impulsivas ganas de que algo gigantesco y contundente, como una ola, viniera a arrastrar, de una vez por todas, con lo que él insistía irónicamente en llamar de “su vida”. Algo tan implacable y devastador que solo podría ser la arrolladora ola del futuro.

Pero, la oportuna bofetada de la brisa que entró por la ventana del autobús le desarmó la dura expresión del rostro. Dejó que la brisa lo despeinara y lo acorralara a fuerza de ruidos y olores que le lanzaba desde fuera del autobús: Alabanzas cristianas al son de música rural, carcajadas descontraídas y gritos infantiles, a dólar a dólar la uva cholotona, la licha a docena por la cora, ¿que busca mi amor? Y él, bajo aquella guacalada de realidad, permanecía de ojos cerrados, imaginando estar aburrido por los pregones de siempre, por el mismo olor a alcantarilla tapada, a elote asado y café. Pero él, tranquilo, sin saber si se decidía, o no, a aceptar la sonrisa que le nacía por los cantos de la boca y que parecía querer cambiarle el rumbo a la plática que se traía con su intimidad.

Continuó en su asiento. Empeñado en su indiferencia. Los ojos semicerrados en un deliberado acto de necedad porque no quería dejarse vencer por el buen humor que le imponía el aire tibio de la brisa; pues a esa altura, ya le parecía que estaba siendo manoseado por las hábiles manos de una puta barata pero atractiva y juguetona. Una putia extravagante vestida con blusa de a tres dólares y maquillaje y bisutería de a dos coras, pero que se ve preciosa. Una puta que ha decidido quedarse con él, y que, sin grandes titubeos, despliega todos sus encantos decidida a no permitir que él se esconda tras sus pucheros de sujeto exigente y amargado que insiste en no querer que la vida sea ese sencillo acto de humor y placer de a cinco pesos la pieza para el rato.

El centro de la ciudad con su ir y venir y su compacto rugido de tránsito, se impuso alegre al último desanimo de su expresión, pero no se bajó del autobús. Se imaginó yendo y viniendo entre los gritos de los vendedores de la calle, fotografiando sólo con rápidas miradas el sin fin de babosaditas chinas sobre los canastos.

Con un paso apresado, del que no había ninguna necesidad, se adelantaría a los caminantes más lentos y se orientaría con el flujo de la multitud de transeúntes como que en un secreto y común acuerdo: estar trazando destino por esas calles; aunque al final de cuentas, estas calles casi siempre nos lleven a puertos de mala muerte obligándonos a regatear el precio de tercera clase y a  aceptar itinerarios y rutas que necesitan ser definidas y redefinidas a diario con grandes dificultades y dudas.

Sonrió. Sonreía de ese cuadro de la vida en la ciudad que había esbozado rápida y maliciosamente, pero que no por eso era fantasioso o impreciso; pues, de esa manera dibujada, la ciudad emergía como el mapa en relieve sobre el cual durante años él venía trazando las coordenadas de su frágil día a día. Más una vez Björk le vino a la memoria con su video Bachelorette.  

El lejano recuerdo de su propia imagen en la caja de la agencia bancaria, de la lluvia, de los instantes de duda a la puerta de salida y el encaminarse hacia una dirección cualquiera debajo de su enorme paraguas. Ese paraguas que en su indomable apariencia le parecía estar denunciando a gritos aquello que él mantenía siempre en silencio: su total ausencia de complicidad con esa torpe prisa de las personas por ganarse la vida con alguna ventaja, pues en verdad, esa prisa no quiere precipitar el futuro, porque en sus adentros, a este le tienen un miedo mayor que a cualquier insatisfacción del presente.

Finalmente, después de varias cuadras recorridas dentro del centro de la ciudad, acabo por no recibir del alboroto de la multitud en las calles, el ánimo suficiente como para decidirse a bajar del autobús que ya comenzaba su recorrido de regreso sobre la misma ruta ahora en dirección poniente. Él, se quedó en su asiento aliviado, como solamente lo estaría alguien que después de pasar por las incomodas formalidades en la aduana de alguna frontera, entraba aliviado al país de destino.

A partir de ahora, si bajase en una de las paradas siguientes cerca de la universidad, y si caminase algunas cuadras, tendría el centro comercial y un buen número de bares en que sin ninguna prisa se pueden dejar correr las fantasías entre dos cervezas y una que otra dosis de alguna bebida más cargada. Y se dio cuenta que en ese “… quedarse bebiendo sin ninguna prisa” cualquiera puede llegar a creer en su libertad (así como él mismo ya lo había creído). Y con ternura se recordó de sus pequeños a seguirle los pasos solicitando atención y juegos, de los cuidados y atenciones de su compañera y de la algarabía de todos cuando él regresaba a casa. Pero no era oportuno recordarlos, ellos eran personajes de una historia que amaba pero que por alguna razón lo hacían sentirse viviendo una vida ajena. Y se preguntaba si esa tal vida que añoraba ¿no sería la de estar completamente solo, sin tener más luz que la de sus horas de trabajo y escuchando como única música el ritmo de su propia rutina?

Sonrió. No podía engañarse a sí mismo por mucho tiempo. En su vida nada le había sido impuesto. Por todos lados y en todo, él reconocía el trazo de sus deseos y ambiciones. Ya fuera para sofocar o llenarlo de alegría, sus deseos eran los golpes que tallaron años de un quehacer repleto de ilusiones y principalmente de intencionalidad. Él mismo moldeó las expresiones de este desconocido en el cual ahora se confundía inconforme, pero lleno de sentido.

A un suspirar profundo, una satisfacción aun distante poco a poco le fue ahuyentando el temor de perder el rastro de su tranquilidad, esa presa siempre escurridiza. Marcó en su teléfono celular el número de casa y luego después de esa llamada en la que reconoció el movimiento jovial de antenas que se tienen entre las hormigas, se decidió finalmente a bajarse del autobús en una parada que le hacía sentido. Flexionó los dedos de sus pies como queriendo arrancar de esa prueba de límite, la certeza plena de ser, al menos, un punto de partida. Volvió a colocar sus auriculares, le dio play a “Last Train Home” de Matheny y bajó del autobús.

EL DESBORDE DE LA MAGIA

La hora del día en la playa casi desierta es esa en que la arena aún está tibia, la brisa cambia discretamente su rumbo en dirección al mar, el paisaje se alarga en sombras hasta desvanecerse y con su peso, el sol estremece la última línea de aquellos confines.

Salida de quien sabe de dónde, una mujer está a pocos pasos de distancia. Tan próxima que resulta extraño que no se incomode por tener vecinos tan cercanos mientras cava sin prisa una olla regordeta sobre la arena. Dentro, ella va formando un circulo de rosas rojas, velas mitad negras mitad rojas y en el centro acomoda una botella de aguardiente, copas, una caja de fósforos y algunos habanos. Durante la faena, la mujer tararea y marca su letanía con las enérgicas llamaradas de los fósforos que se encienden como duendes locos que ya quisieran tener el poder de reanimar el día.

Pero basta levantar la mirada hacia el mar, donde un bote pesquero maniobra taimadamente al ras de la reventazón cerrando cada vez más el circulo de la red de pesca, que, a una segunda mirada, la mujer ha desaparecido dejando en su lugar aquel pequeño y secreto altar iluminado, como el ojo brillante y alerta de un jaguar.

En el mar, las gaviotas se lanzan oportunas al saqueo de las redes en implacables picadas alrededor del bote. Pero este continúa cerrando su círculo mortal, ciego al desespero del cardume por librarse de la red, y sordo al festivo canto que acompaña el banquete de las aves a su alrededor.

Sin ningún alarde, la saciedad deja lugar a la intimidad, cesa el graznido de las gaviotas y el bote de pesca apenas se advierte por el vaivén de sus luces en la oscuridad en donde poco antes había toda una inmensidad.

El sol se ha puesto por completo y el jaguar también se ha retirado para su cubil en algún lugar del horizonte, y con ello, ya se advierte un nuevo orden. Ahora, el temblor difuso de las llamas del pequeño altar y la oscuridad que lo circunda pertenecen al cuerpo inquieto y a la mirada vigilante de la pantera. Se ha efectuado ya, el cambio de guardia.

Sentada, la pantera se entretiene a inventariar con el olfato el historial de transacciones de la playa y por momentos se deja entretener por el carrusel luminoso que forman las ofrendas dentro de aquel fantasioso regazo. Se siente en fiesta porque este es uno de sus despachos preferidos, pues ofrece una botella de aguardiente, copas, habanos, velas y fósforos, todo un servicio completo para que Exú comience la noche con toda la pompa, gusto y la circunstancia que se exige.

Finalizado el banquete, la pantera se estira, bosteza con gusto, y para sacudirse la modorra se dirige a la ciudad lista para comenzar su ronda por las calles.

Se desplaza atenta al movimiento del gentío en los andenes, balanceando los hombros y evitando con sincronía ejemplar la frenética desbandada que se apodera de los empleados, cuando ya hartos de tanto afanarse, solo quieren regresar a casa.

En medio de semejante ajetreo la pantera apenas y tiene el tiempo de un parpadeo para evitar la escupida que algún grosero lanza con descuido hacia el suelo y el tiempo de otro parpadeo para maldecirlo en sus adentros. Pero ella misma se ufana de tener como única respuesta un disimulado erizar en su pelaje, un roznar de enfado… guardar las uñas, esconder sus colmillos… y hacer caso omiso de aquel apocado blandengue lanzador de escupidas.

Es fascinante ver la facilidad con que ella encoge las patas para luego lanzarlas al vacío en una continua, creciente y frenética corrida. Hasta que, de un salto ¡zas! se cuelga de los cromados pasamanos de la puerta trasera del microbús completamente abarrotado de gente.

Ya adentro, abriéndose camino con mal disimulados codazos, se siente a sus anchas, está contenta por el calor que emana de los cuerpos y satisfecha por la corrida rápida y certera de la cual guarda aún la levedad del aire en forma de una comezón en la punta de las patas.

Vanidosa, se limpia los bigotes, y en una súbita e irrefrenable intimidad acaba por prolongar la lambida a lo largo del pecho mientras escucha atenta un grupo de jóvenes que ha decidido estacionarse en las gradas de la puerta de atrás del autobús para vociferarle ocurrencias a la gente en los andenes.

Adelante del autobús, cerca de la puerta delantera, la pantera observa un cuerpo del cual le apetecería aproximarse. La presa es atractiva y más que suficiente para coronar el momento. Sin detenerse ni por un segundo en alguna consideración, la pantera se encamina en dirección a aquel cuerpo que de tan entregado que está a las notificaciones y las publicaciones en su celular, cree estar lejos de todo peligro.

A su paso, la pantera hace poco caso de cortesías, por lo que es ásperamente reprendida por un pasajero a quien ha dado un zarpazo accidental. Pero no hay nada mejor que un rugido seco para intimidar y hacer retroceder al delicado pasajero hasta su insignificante anonimato. Después de ese ajuste de cuentas, ella se va abriendo camino sin escuchar ni un único reclamo.

El tibio aroma que emana de los cabellos de la presa sería suficiente para que la pantera olvidara todos los inconvenientes del viaje a esas horas de pico, y considera, con zalamería, que ya solamente el aroma de su presa es regalo suficiente para hacer sentir a cualquier predador de su especie, en medio del inmaculado jardín del edén. Pero las patas traseras de la pantera también reclaman parte del botín y actúan por cuenta propia apretándose contra las nalgas de la víctima que está a su merced en medio a la aglomeración y que no sabe si rechaza abiertamente o no, ese contacto que raya lo abusivo. 

La presa, entre molesta y temerosa, busca el rostro del atrevido por la ventana del autobús que le funciona a modo de espejo retrovisor. Pero al hacer contacto con la mirada fija e imperturbable de la pantera, la presa se deja vencer por el dominio que la fiera transmite y que está ahí sólidamente fundida a su trasero con los ojos semicerrados e invencibles, con la pequeña punta rosada y redonda de la lengua apareciendo por fuera de la boca con una gracia insolente y con el potente remolino de sus orejas succionando todo a su alrededor en la busca anticipada de algún inconveniente.

Pero la presa se escabulle con astucia, y no hay para la pantera nada más que le pueda interesar del viaje. Aprovecha entonces que el motorista transita con la puerta de salida abierta y se lanza a la calle con el autobús en movimiento, y a seguir, asfixia los gritos de los sorprendidos pasajeros con el estruendo que provocan los trompones que ya desde la calle, ella propina a la carrocería del autobús a modo de un colosal bombo de guerra.

Atenta y dispuesta a usar su propio cuerpo como proyectil para cobrar caro por su vida, la pantera examina de soslayo el aparente desorden de las luces, que desde la amplia avenida, ella ve aproximándose velozmente en su dirección. Y es del chillido de las frenadas, de los golpes de humo de sus escapes, de las palabrotas de los motoristas y sus dilacerantes bocinas, que para la pantera está compuesta la materia de las garras y del corazón.

Pero aún no ha sido la vez del cazador. Ahora, más segura de sí de lo que antes estuviera, levanta su enorme cabeza en un profundo  y áspero rugido que hace estremecer y callar por segundos el monocorde de la cuidad; al mismo tiempo que allá en lo alto, como un presagio, el gigantesco anuncio de neón que se enciende y se apaga sin descanso le evoca las centenas de amaneceres y puestas de sol de las que ya fue testigo y de las que talvez estén todavía por venir.

En los jardines del inmenso parque al lado de la avenida, ya lejos de los peligros de la calle y ajena a todo y a todos, ella moldea con el cuerpo la silueta de un viejo tronco pulido y ancestral, haciendo saltar tierra y raíces al afilar sus garras en el engramado. Luego, descansa golpeando plácidamente su cola contra el suelo con la satisfacción de quien está llena de fuerzas y aún tiene una larga noche por delante. 

No suficientemente larga, es verdad, como para no ser siempre sorprendida por los primeros zarpazos del jaguar, que al mínimo descuido le ciñen la frente al horizonte. Habrá llegado entonces la hora de efectuar, una vez más, el cambio de guardia.

ENTREVISTA A DOVYDAS POVILAITIS DURANTE SU VISITA A EL SALVADOR DEL 2020. (PARTE 5/6)

Dovydas Povilaitis, ciudadano de Liublania, poco a poco fué llamando la atención de los curiosos transeúntes de las ciudades salvadoreñas, siendo que el primer lugar donde se tornó conocido fue en la ciudad de Chalchuapa, en donde era visita frecuente de las ruinas de El Tazumal.

Llamó nuestra atención no solamente por su atuendo sumamente inusual, de una simplicidad casi extravagante; sino, por su evidente emoción de estar enmedio de «la gente que cambió el curso de la historia de la vida social en el mundo «. Al decir eso, sonrreía mientras la gente se carcajeaba, pensando que les estaba tomando el pelo.

Hubiera pasado como un extranjero a más por este pintoresco país, de no ser por la absoluta ausencia de accesorios, no equipaje, no reloj y ningún otro adorno, no zapatos (pero no descalzo), no anteojos ni gorra, y finalmente, por su insistencia en declarar abiertamente que venía del futuro. Era un viajero del tiempo, del 2070 «para ser exactos», como él acostumbraba enfatizar.

Se tornó una atraccion y conquistó el cariño de la gente por cualquier localidad donde se detenía. A pesar que nadie sabía de su verdaderas intenciones, recibía seguidas invitaciones para juntarse a cualquier evento público, o  para frecuentar los hogares de las parsonas que, ya sea por curiosidad o franca simpatía, le habrían sus puertas para alimentarlo o para que se tomara un descanso.

Era sabido de todos los que le habían tratado de manera más cercana que comia extremadamnente poco, y más que comer, huelia fascinado los alimentos que le proporcionaban. Sus anfitriones le hacian gracia y lo incentivaban a masticar y a tragar los alimentos. Ocasionalmente él los complacia.

Esta curiosidad por su inusual persona, llegó a los medios informativos y alcanzó celebridad. Lo entrevisto un conocido comentarista político de la televisión salvadoreña y en esa célebre entrevista mostró que podia ser capaz de hablar cualquier idioma. El público pensó que era una especie de ventrilocuo, pero los televidentes más perspicaces notaron que esto solamente sucedia cuando él tocaba levemente su excepcional atuendo .

Él llamaba de Novupellis  aquello que todos entendíamos como su ropa. Este, era más parecido al uniforme de un deporte moderno, de esos más extremos o de alto rendimiento, detalle que siempre llamó la atención de los más jovenes. En general, la teleaudiéncia salvadoreña continuó a encontrar en él, gracia y simpatía.

Dovidas Povilaitis permitió publicar en la prensa impresa asi como en las revistas digitales, fragmentos de su diario personal de viajes y fascinó a todos con sus relatos de una visita que hiciera a El Salvador de 2070 (MEMORIAS DE UN VIAJERO EN EL SALVADOR DE 2070. (PARTE 1/6) .

A medida que crecía el espanto, la incredulidad y la curiosidad de los salvadoreños, los sectores académicos del país comenzaron a interesarse por sus testimonios acerca de El Salvador y el mundo en el año 2070. Fué invitado de honra de prestigiadas instituciones como La Universidad Nacional de El Salvador, y otros centros de investigación y de enseñanza. Invitado a visitar la red de centros escolares de San Salvador, inmediatamente ganó cientos de admiradores.

De esos encuentros con las autoridades académicas y de los medios periodísticos, fueron extraídos y luego publicados una línea del tiempo con los Grandes eventos de la humanidad según el parecer de Dovydas Povilaitis (LÍNEA DEL TIEMPO 1989 -2070 (PARTE 4/6), y también, un curioso relato del mundo en 2070 y sus principales características (¿CÓMO LLEGÓ EL SALVADOR Y EL MUNDO A 2070? (PARTE 2/6).(¿CÓMO LLEGÓ EL SALVADOR Y EL MUNDO A 2070? (PARTE 3/6).

En esta ocación, publicamos un fragmento de la entrevista concedida durante una mesa redonda compuesta por autoridades académicas, gubernamentales y artísticas de El Salvador.

Señor Dovydas Povilaitis,  viniendo usted del futuro, del año 2070, tan solo cinco décadas nos separan de nuestro presente 2020. Nos parece difícil que la humanidad consiguiera transportar a alguien al pasado en tan poco tiempo de desarrollo tecnológico; eso, aunque las pruebas que usted ha brindado han dejado atónita a la comunidad científica.

Dovydas/ Sin embargo, en la física de partículas atómicas de este 2020, ya están presente las teorías de cuerdas, los agujeros de gusano y los hoyos negros, en donde ya se menciona que viajes en el tiempo se harán posibles devido al horizonte de posibilidades producido por la distorsion del espacio-tiempo.

Con eso, quiero decir que en este exacto momento, la humanidad de este presente 2020 está plantando el futuro de dónde vengo, no les debería parecer pues, tan improbable.

Debe ser fácil para usted y para el futuro de donde viene, poder analizar nuestra actualidad con facilidad, pero para nosotros que estamos aquí en nuestro presente, no existe nada de tan obvio. Realmente no sentimos que estemos calculando nuestros pasos para garantizar un buen futuro. Es más, pareciera que se nos escapa la idea de lo que es bueno o prejudicial para nuestro futuro.

Dovydas/ En mayor o menor grado todos tienen una percepción de la realidad en la sociedad actual. Por ejemplo, para todo ciudadano de cualquier país y de cualquier clase social, no pasa desapercibido que actualmente se producen demasiados objetos completamente desnecesarios a la existencia cotidiana.

En algún momento de la vida,  cualquier ciudadano es capaz de entender el desorden y la falta de propósito de la producción industrial actual. Esta producción inconsecuente queda expuesta claramente,  por ejemplo, a la hora de entrar a una tienda de «Todo a Dólar» o de la infinita variedad de los productos ofrecidos por las ventas callejeras.

El punto importante es que las personas mienten a sí mismas. Las personas pretenden no incomodarse con esta serie de pequeños crímenes del cotidiano. Muy pocos se toman el trabajo de pensar a qué lugar van a parar, al final de su vida útil, estas montañas de objetos, como juguetes, ropa, electrodomésticos, accesorios, prendedores de cabello, botellas de shampoo, teléfonos celulares, autos, etc.

Usted ha llegado a conocer El Salvador con cierto detenimiento, tanto en sus viajes como agente de turismo en el año 2070, como ahora en 2020 como primer visitante proveniente del futuro. ¿Cómo ve usted nuestra sociedad? ¿Hacia donde nos dirigimos?

Dovydas/ Cuando pienso en como puedo responder a su pregunta, lo primero que recuerdo es como fue difícil y largo el camino para todos los países de Centroamérica incluyendo México, hasta llegar a ser ya en 2035, la Región 12 (Mesoamérica).

Como, poco a poco, a fuerza de las presiones ocasionadas por la crisis de escasez mundial de recursos; ustedes, las naciones de civilizaciones ancestrales, fueron obteniendo respuestas efectivas de una fuente completamente inesperada: su propia historia, su esencia e identidad cultural de miles de años.

Pero la identidad ancestral mesoamericana parece ser actualmente una fantasía. En fin, si álguien imagina un futuro, no es retrocediendo hacia el atraso tecnológico de las culturas ancestrales. Además, nadie aqui cree pertenecer a esas civilizaciones antiguas y honestamente, es casi un tipo de insulto.

Dovydas/ Sin embargo esa conciencia surgió y tomó cuerpo de la manera más inesperadaPoco a poco, a través de acciones sencillas pero decisivas, las comunidades se apropiaron de su cotidiano y de su sobrevivencia de acuerdo a la manera en que ellos entendían su manera de vivir.

Pasaron a administrar la distribución y comercio de alimento y bienes que estuvieran completamente libres de las substancias peligrosas que eran usadas por la industria y que significaban un peligro para la salud y para el medio ambiente.

El uso del plástico, fue el primero a a ser descartado completamente. Todo comenzó con la rehúsa de las vecinas comunidades Maya-Quiché de Guatemala al no permitir la entrada de productos con embalajes plásticos dentro de sus comunidades. Poco a poco, la propuesta ganó fuerza hasta extenderse por toda la región.

Estas campañas que se iniciaron entre comunidades indígenas sin gran expresión en la vida nacional, también alcanzaron a la clase media urbana que inició grandes campañas de limpieza de basura plástica de las playas y terrenos, y continuó con los jóvenes rechazando todo tipo de comercio o industria que generara exedentes o desperdicio.

Pero el rechazo al plástico es una acción insignificante si es comparada con el funcionamento de todo un sistema industrial que produce basura sin interrupción.

Dovydas/ La verdad es que la razón era más profunda. Pués lo que se intentaba recuperar era la autonomía alimenticia a manos de las comunidades. No debemos olvidar que  el modelo de producción mundial de alimentos fué poco a poco arrebatado de las manos de las comunidades, tanto la producción como la distribución de la comida.

Actualmente quien produce los alimentos y los comercializa, casi que exclusivamente, son los grandes monopolios industriales de la alimentación. Durante mucho tiempo se solapó la verdadera intención de este modelo de producción, alegando que solamente de esa manera se podian alimentar a la creciente población mundial.

Pero la verdad quedó expuesta con la implementación de la economía globalizada. La mayoría de recursos estaban destinados no a saciar el hambre de la humanidad, sino, a crear todo un sistema centralizado en la distribución de alimentos. Los alimentos básicos como los cereales, en especial la soya y el maíz, son usados para alimentar al ganado. Este ganado, a su vez, es usado por el monopolio de comercialización de la carne, la leche y sus derivados. Que siempre dá prioridad a las clases sociales de mayor poder adquisitivo.

Los grandes consorcios de la alimentación, poco a poco, pero de manera aplastante, fueron desactivando los sistemas  agrícolas comunitarios en la mayoría de países del tercer mundo y se dedicó a desrrollar sistemas de alta tecnología agrícola en gigantescas plantaciones que a su vez consumían grandes cantidades de agrotóxicos y agua potable.

Pero es difícil de creér que la empresa privada permitiera que la gente se negara a abastecerse de alimentos o de superfluos en los Centros Comerciales y en los supermercados, y que por otro lado, la gente pasara a organizar sus propias redes comerciales de distribución. Nos parece poco probable.

Dovydas/ De hecho no debe haber sido fácil. Como respuesta, la empresa privada a travez del gobierno intentó usar a las autoridades policiales y al ejército para ponerle freno a esta autogestión de las comunidades. Alegaron que no cumplía las regulaciones sanitarias del mercado y las tachaba de contrabando y otros pejorativos.

Pero las autoridades militares y policiales no querían hacer una vez más, el papel de matones del gran capital salvadoreño.

Asi, las autoridades gubernamentales llamaron a  negociaciones a varios sectores empresariales y populares. Había llegado el momento de  promover una causa nacional en pos del bienestar público.

A partir de allí, la descentralización en la gestión de la vida social como un todo, fue irreversible.

Todo lo que nos cuenta nos parece una ficción y si pienso que usted me esta realmente hablando del futuro, me hace sentir dentro de una fantasía que dificilmente se podría realizar.

Dovydas/ Esa resistencia siempre ha estado presente en mesoamérica. Usted podría rastrear esa actitud contestatária de la población salvadoreña y centroamericana desde la época de la colonia.

No les fue difícil encontrar esa  resistencia cotidiana basada en una economía informal mucho más accesible y más de acuerdo a su manera de entender la vida. Poco a poco, la población cultivó una fría indiferencia por los centros de distribución de productos de la industria y por otro lado, comenzó a reactivar la participación colectiva sobre los bienes y productos hechos a mano o de produccion comunitaria .

El monopolio alimentício, material y cultural de la vida, había acabado sin necesidad de un solo disparo.

A pesar del esceptisísmo que sus relatos despiertan, es atractiva la manera en que usted muestra como los pequeños cambios de actitud producen mejores resultados que la violencia contra los centros del poder. Parecería que la historia pertenece a los pequeños cambios de actitud y no a «mega eventos revolucionarios que sacudieron la historia»

Dovydas/ Imagine usted, frente a las dificultades para subsistir en medio a la crisis mundial por la escasez de recursos, las familias reaccionaron de inmediato dando solución a cada limitante, ya sea reuniendo bajo un mismo techo el mayor número de integrantes del grupo familiar y de amistades más cercanas, o formando redes de distribución e intercambio de bienes y alimentos comunales. Valorando, de esa manera, las formas antiguas de intercambio en las comunidades antes de la conquista.

Ante el duro desafío de sobrevivir, por la crisis de recursos a nivel mundial, a nadie se le ocurrío tomar un arma para salir defendiendo su propia subsistencia y la de los suyos.

Esa es la visión que intenta imponer la industria  del entretenimiento en el mundo globalizado, y lo hace, creo yo, en un intento de intimidar las personas y justificar el militarismo, por ejemplo. La cultura ancestral Maya-Pipil reaccionó muy diferente a lo que propone la ideologia apocaliptica del «cada quien por sí» de la industria cinematográfica globalizada.

A inicio usted mencionó que este movimiento se extendió rapidamente por todas las poblaciones de países vecinos. La Union de la cultura mesoamericana nos parece más remota aún que la unión Centroamericana. Hablar de una Región Mesoamericana Unida no se puede pensar sin una sonrisa maliciosa.

Dovydas/  De hecho, con la participación de cada vez más poblaciones Mesoamericanas, se organizó la producción de materia prima agrícola y uso de arquitectura comunitaria. Permitieron la implementación de modelos ancestrales de construcción, como el uso de bahareque en la arquitectura, aliado a la nueva tecnología limpia que llegaba de países europeos comprometidos con un nuevo orden mundial.

El uso de bahareque en las impresoras 3D en la construcción de casas y edificios comunales fué resultado de la alianza entre dos tecnologías separadas por cientos de años.

Ustede menciona que esta propuesta Mesoamericana  se convirtió rápidamente en un proyecto que entusiasmó millares de personas alrededor del mundo. Como eso se torna posible?

Aún siendo de origen popular, la naciente propuesta mesoamericana se tornó de un atractivo irresistible no solamente para las clases medias y abastadas de centroamérica, sinó tanbién, para diversos sectores de la comunidad europea y del mundo. Una vez más, los jóvenes, los artistas, tecnicos y voluntariados del viejo continente acudieron a integrarse al gran proyecto mesoamericano.

Así comenzó a tomar fuerza la Región 12, o Mesoamericana. Pero eso solamente era el inicio del 2030, luego después esta mesoamérica vendría a servir de inspiración y modelo para varios países del globo que acabaron por abandonar sus proyectos de nación o de repúblicas, para buscar la integración por identidad cultural entre aglomerados urbanos vecinos.

Un nuevo orden del imaginario mundial se había iniciado.

DOVYDAS POVILAITIS

                                                                                                                      .

¿CÓMO LLEGÓ EL SALVADOR Y EL MUNDO A 2070? (PARTE 3/6)

Ustedes necesitan estar advertidos que en el presente (2070), lo que hace setenta años fue El Internet, ahora es algo que no necesita ser siquiera mencionado, de tal manera su existencia es parte indispensable del cotidiano. Así, muchas de los eventos que suceden a diario en todas las partes del planeta, se dan por la existencia omnipresente de nuestra nueva atmósfera de la energía Neutrina y de la atmósfera de las  comunicaciones llamada «Estratosfera de Naúryz-Meyramy», en reconocimiento a la comunidad donde la idea original fue desarrollada.

Si se pudieran describir en detalle todas los objetos que se hicieron “invisibles” en los últimos cincuenta años, tendría que comenzar por explicar que las energías que alimentan las sociedades actuales, están distribuidas por fuentes sin ninguna presencia ostentosa que las delate en su materialidad.

Antenas, usinas, baterías, motores de combustión, cables, postes, represas o mismo hélices, no están presentes en el paisaje. El uso de depósitos de energía, como las Megabaterías, fueron descartadas hace más de treinta años. La distribución de energía en la actualidad es uniforme, segura e ilimitada hasta para el más diminuto proyector holográfico.

¿Se podría decir que nuestra energía guarda semejanzas con la electricidad? Sí, se podría decir que antiguamente la energía eléctrica también era un fenómeno invisible a la mirada, de la cual solamente se observan apenas sus efectos. Con la diferencia que el flujo eléctrico usado en las décadas pasadas, en sí mismo invisible, estaba presente en la materialidad de las redes eléctricas.

Tenemos registros visuales del impacto que ocasiona el enmarañado de cables de todos los calibres  enredados en cualquier mecanismo o máquina, en las esquinas de las casas, o por las calles; aunque varias sociedades se esforzaron al máximo por esconder aquel enmarañado de cables, en  lo que ellos consideraron una propuesta de «arquitectura urbana inteligente».

La energía eléctrica  de corriente alternada ac/dc, en uso hasta 2030 dio lugar a la energía eléctrica inalámbrica (Proyecto de la torre central de Tesla). Pero en menos de dos décadas, en 2045 la electricidad inalámbrica también perdió importancia en el paisaje humano y dio lugar a las “redes enjambres de neutrinos”, que ahora orbitan alrededor del planeta y que por las noches forman una configuración de constelaciones de estrellas completamente desconcertante para un ciudadano que viniera del pasado.

Esta nueva constelaciones de estrellas aparentes, visible a ojo desnudo desde la superficie del planeta, a la que todos conocemos como “Panal-Neutrina” o simplemente “Neutrina”, son en realidad enjambres de estaciones espaciales equipadas con moduladores magnéticos de neutrinos.

Las estaciones flotan en órbitas estacionarias a cuatrocientos kilómetros de altura de la superficie terrestre. Estas estaciones  ordenan la infinita lluvia de neutrinos y fotones enviada por el sol y el universo; y luego a seguir, la transmiten a la tierra en frecuencias diseñadas para nuestro provecho.

Por supuesto que la tecnología en tierra necesitó de estar apta a recibir eficazmente este nuevo tipo de energía. Las comunidades globales reaccionaron casi que de inmediato dando respuesta a las formas de diseñar “materiales inteligentes» que paradójicamente son de bajísimo consumo energético. Tanto en función, en diseño o en el uso de nuevos materiales, esta nueva tanda de tecnología poco a poco perdió presencia física, principalmente visual.

Pero lo más decisivo, en la unánime opinión de todas las ciento veinticinco regiones del mundo, había sido la nueva forma de hacer surgir la identidad “Tribu de participación Global” como forma de identificarse a sí mismo como ciudadano terrestre de una determinada región, pero principalmente con el orgullo de entenderse como un Homossapiens-navitas.

Finalmente, podemos decir que, si es verdad que existe una identidad mundial, esta gira en torno a recuperar el planeta de la huella de desechos no degradables dejada por los siglos anteriores a Navitas.

Recuperar las fuentes de agua potable, limpiar los océanos, recuperar especies en vías de extinción, todas estas metas son la bandera de lucha unánime para todas las regiones del planeta.

Estas nuevas maneras de socializar, trabajar, ayudar al prójimo e interactuar con el tejido social por cualquier área del planeta en intrincadas redes de cooperación, es lo que puede considerarse como el trazo que caracteriza al “Homosapiens-Navitas” presente en este 2070.

                                             DOVYDAS POVILAITIS

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Fotografía: Elevador espacial «Aurora» conectado a la base reional de El Pital. Centroamérica al fondo.

¿CÓMO LLEGÓ EL SALVADOR Y EL MUNDO A 2070? (PARTE 2/6)

Cincuenta años antes de la revolución Neutrina (energía) y Naúryz-Meyramy (comunicaciones), el estado anímico de la población mundial estaba basado en el modelo de  rentabilidad económica que había dominado la industria y la sociedad durante poco menos de tres siglos.

Este modelo de rentabilidad económica en el orden mundial se abalanzó sobre la humanidad como una onda gigantesca cubriendo todo el horizonte del quehacer, de los sueños y de la imaginación.  Pero muy pronto se reveló abundante de los más funestos presagios. La impotencia y el estrés de la población mundial debido a la contaminación de los recursos naturales, a su pésima salud por la alimentación pobre en nutrientes y a los desperdicios industriales, pasaron la factura a un precio bastante alto.

Pero en un abrir y cerrar de ojos, de una manera casi mágica, en el fondo propiciado por la acción de la tecnología-ciencia y de la acción arrebatadora de la humanidad, en tres décadas se logró que esa esa onda gigantesca, aparentemente imparable, no llegara siquiera a reventar. Su oscuro lomo de agua se desinfló con pesadez, disolviéndose en la arena de una manera silenciosa y sin trascendencia.

Puedo imaginar el asombro que sería para un ciudadano de esas décadas pasadas (…si el viaje en el tiempo fuera posible), saber que la alimentación de la humanidad ya no depende más del sometimiento de animales al secuestro, hacinamiento y la muerte. el sometimiento del suelo “fértil» del planeta a una rutina incesante de cultivo en busca de materias primas y de alimento. Y más grave aún, someter al encierro de humanos en centros de producción a cambio de una apagada sobrevivencia.

Fue titánico el esfuerzo realizado por todas las regiones ciudadanas del planeta intentando borrar la huella de la explotación de la tierra fértil. Pués la tierra útil al cultivo, ya agotada desde hace siglos e incapaz de regenerarse por sí misma, estaba completamente dependiente de agrotóxicos y consumiendo cantidades incalculables de agua potable.

Esta misma agua, una vez vertida sobre esas enormes plantaciones, se filtraba hacia los mantos acuíferos, o era arrastrada hacia los rios, lagos y al océano por la acción de la lluvia llevando consigo toneladas de agrotóxicos.

Si por un lado siempre estuvieron presentes asociaciones ciudadanas esforzándose por limpiar el planeta, esfuerzos individuales preocupados con una nueva conciencia contra la producción de superfluos o a favor de una alimentación menos industrial, el momento en que estas dejarían ser preocupaciones solamente de algunos ciudadanos regados por el mundo, no se hizo esperar demasiado.

A partir del año 2035, la humanidad del planeta se desaceleró. Entró en un tiempo más ancho, contemplativo y acentuadamente reflexivo. Como ya les mencioné, el desasosiego provocado por el modelo de aumento de la productividad de superfluos, se desvaneció por completo. Eso permitió que surgieran nuevas demandas sociales antes inimaginables.

Los centros de producción de alimentos y de bienes materiales se volvieron ajenos a las ganancias desenfrenadas. Las comunidades del mundo se dedican, a partir de entonces, a intercambiar soluciones para sus problemas a través de los nuevos sistemas de transporte y comunicación global en un incansable ir y venir de ánimo voluntario.

A partir de entonces la vida diaria y los objetos que la rodean dejaron de ser símbolos de prestigio social para quien los posee. Pués ahora, la población mundial, mucho más longeva, sana y tranquila, encuentra en los espacios de la vida privada como pública, impresoras tridimensionales que funcionan a base de un material formado por fibras de Nano-carbono  (en el caso de la fabricación de objetos o aparatos) o sustancias a base de proteínas, carbohidratos y diversos nutrientes (en la elaboración de alimentos).

Desde nuestros alimentos, pasando por nuestra ropa el “Novupellis”, un biciclo solar para los pequeños, como bien los utensilios básicos de nuestra existencia cotidiana, todos ellos  pueden ser fabricados en una de estas  impresoras en cuestión de minutos.

El revolucionario tejido de nanofibras de carbono “Novupellis” posibilitó a los ciudadanos un atuendo único que, como una segunda piel, no permite la pérdida de energía, mantiene la temperatura del cuerpo constante, manteniendo monitoreo de las funciones vitales y protección contra las partículas provenientes del espacio.

Hoy en día, a los ciudadanos menores de quince años que están en los Institutos de Acumulo de Experiencia (IAE) les resulta gracioso estudiar las formas del vestuario de hace medio siglo, cuando el vestuario aún poseía características de diferenciación por castas sociales, por humor, oficio, jerarquía institucional, género; o incluso, edad biológica.

DOVYDAS POVILAITIS

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FOTOGRAFÍA: Importante pieza destinada a la investigación de partículas atómicas es transportada a su destino en Suiza,  suscitando curiosidad y alboroto a su paso.

MEMORIAS DE UN VIAJERO EN EL SALVADOR DE 2070. (PARTE 1/6)

Liubliana, 12 Septiembre, Domingo, 11:00AM.

Una vez más me he sentido terriblemente mal dentro del “Aurora”, el elevador espacial. Las cinco horas de viaje me parecieron interminables. Lo que más me incomoda es la sensación de ausencia corporal y ensueño. Esos minutos en que los pensamientos se convierten imperceptiblemente en un punto fijo de claridad y silencio. Pero me rehúso a tomar ese brebaje que te hace “dormir un sueño plácido y restaurador para el viajero”. Para mí, el método antiguo es imbatible, una copa de buen vino sintek. No quise ser mal educado, he olvidado decirles que me llamo Dovydas Povilaitis y estoy muy contento de poder visitar la Región 12 una vez más.

Chalatenango, 12 Septiembre, Domingo, 05:00PM.

Llegué a la Estación transbordadora del elevador espacial Interregional de El Pital a las cinco de la tarde. La transferencia hacia la ciudad de San Salvador fue extremamente placentera, pues el dirigible doméstico vuela a escasa altura para que se pueda apreciar la floresta de El Trifinio, y disfrutar el concierto de miles de pájaros que a esa hora buscan un lugar para pasar la noche. Pero el ganador del premio de “el más escandaloso”, a criterio de los presentes, fue el Psittacara holochlorus que nos hizo reír a todos y puso la floresta patas arriba.

Me dejé contagiar por la algarabía que realizaron, durante el viaje a San Salvador, los chicos de IAE (Institutos de acúmulo de Experiencia) que venían de su sede en la Región 7. Según me dieron a entender, vienen a juntarse con otros grupos IAE provenientes de India (Región 23), Turquía (Región 53), Chile (Región 19) y por supuesto, los grupos del país anfitrión El Salvador (Región 12). Estarán, según me confidenciaron, por el período de un año, con el propósito de monitorear y cultivar especies en la zona de corales de Los Cóbanos en la costa del Pacifico.

San Salvador, 15 Septiembre, Miércoles, 3:17PM

La pequeña impresora 3D de mi cuarto de hotel estaba defectuosa y ha imprimido un visor de maquillaje de ojos para señorita, en vez del binocular que necesito para este día. La recepción se ha disculpado y  colocaron a mi disposición un binocular de muy buena calidad y también, han enviado al ciudadano técnico más cercano para revisar la impresora.

En la Región 7, antigua Europa, hubiera sido remplazo inmediato de la impresora; pero, siendo sinceros, ustedes no podrían ni imaginar el largavista que me enviaron de la recepción, simplemente una sofisticada pieza de museo.

05:35 PM.

Es emocionante ver por la ciudad de San Salvador a varias personas que usan sobre su Novupellis varios distintivos etnográficos de la región. Me explica el “Guía Virtual de Navegación de Visitantes (GVNV)” que son distintivos hechos de fibras naturales y que son símbolos de orgullo por la descendencia Maya-Pipil de la mayoría de ciudadanos de la Décima segunda Región, o Mesoamericana. Parece ser, que este día se celebra algo importante por toda San Salvador y que tiene estrecha relación con sus distintivos.

18 Septiembre, Sábado, 09:00 AM

De camino a la tercera reunión con los “Delegados Extranjeros  de Turismo”, al cual pertenezco,  pude observar en un parque vecino, el desarrollo de las actividades “Recreativas y de Entusiasmo” que los orientadores realizan con los chicos ciudadanos de la segunda fase (Entre cuatro años a seis años de edad).

Recordé mis años de mi servicio como orientador, cuando estaba a punto de cumplir mis diecisiete años de edad. Época de mi primer amor. Ella, era una encantadora ciudadana de Papeeté, de la sexta región Polinesia. Pero ya al inicio del romance los ciudadanos chiquitines percibieron nuestros sentimientos y no nos dejaron en paz. Fuimos objeto de su preferencia los meses siguientes. Debo admitir, que los pequeños nos cuidaron más que nosotros a ellos.

02:00 PM.

Durante la comida de hoy, me vi motivado a solicitar dos o tres bocados más a los organizadores. Estaba deliciosa. Ustedes ya saben, una de las agradables sorpresas de viajar, es la comida.

Por supuesto todos sabemos que el componente básico de nutrientes, fibras y carbohidratos es universal, pero cada región o ciudad del mundo, se permite la adición de colorantes y sabores producidos localmente para darle un toque único que corresponde a la historia culinaria de su región. El orgullo de esta región es su antigua culinaria de flores. Ellos adicionan diferentes aromas y sabores de flores a una variedad muy grande de alimentos.

Todos los presentes vigiábamos, con gran celo, la impresora elaborando requintados petiscos con sabores y olores como el de la Fernaldia pandurata, Yucca elephantipes, Erythrina berteroana y Calathea macrosepal, y la que no olvidaré por su sabor amargo, pero atractivo, la Chamaedorea tepejilote, a la que se adiciona sabor y aroma de jugo de limón y chile. Estos últimos son sabores muy apreciados en la región y se adicionan a una buena cantidad de los alimentos que se consumen.

04:00 PM.

Nos han llevado a visitar la estación del tren “Tlaloc HiperLoop 10” y me ha impresionado la cantidad de pasajeros que lo transitan. El andén principal es la conexión entre San Salvador y Los Ángeles (Quinta Región, antigua Estados Unidos) recorrido que se completa en cuarenta y cinco minutos, lo que ha convertido a los ciudadanos salvadoreños residentes en Los Ángeles, prácticamente en vecinos de un barrio periférico de San Salvador.

23 Septiembre, Jueves 11:00 AM

Mis compañeros del congreso de Turismo están entusiasmados con el lanzamiento de una propuesta abierta del gobierno de la región local (Mesoamérica Región 12) para las fachadas holográficas de los edificios públicos con motivos arquitectónicos de la civilización Olmeca, la más antigua de todas las culturas Mesoamericanas. La convocatoria es completamente abierta a la ciudadanía universal, pero el equipo internacional de turismo cree que podemos tener excelentes ideas y me han pedido para participar junto con ellos.

02:13 PM.

Aproveché el receso para caminar por los alrededores del edificio que abriga el congreso de Turismo y poder usar a mis anchas el magnífico binocular que me facilitó el Hotel. Cuál no sería mi sorpresa, cuando un niño de la tercera fase (entre siete y diez años) apareció de la nada y se dirigió a mí hablando indistintamente y con agitación. Al notar mi desconcierto, pues yo estaba sorprendido por su llegada repentina; él se recompuso, me miró atentamente, e hizo un gesto elocuente con su manita derecha sobre la manga de su Novupellis, de inmediato sonrió y me dijo con perfecto acento Liubliana:

– ¡Ciudadano extranjero, necesito que usted imprima un recipiente para llevarle agua a un gatito que está escondido luego allí, y yo soy tan bajito que no consigo alcanzar el seleccionador de la impresora!

Sonreí, y con gesto igualmente elocuente, casi teatral, accione el traductor en el mismo lugar en que el niño accionara el suyo y respondí en perfecto español:

– ¡Con mucho gusto ciudadano chiquitín!

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FOTO de portada: Museo Guggenheim de Bilbao con el volcán de San Salvador al fondo. Montaje joel barraza.

LAS PUBLICACIONES DE FACEBOOK Y MI ZOZOBRANTE HUMANIDAD

FOTO EN EL MURO DE FB: Un afiche en donde se expresan las diferencias entre Filosofía, Metafísica y Teología. Este afiche es una broma encima del gato de Schrödinger. 

Es triste, aunque a muchos nos de risa, que aún se siga pensando que existe una rivalidad entre ciencia y religión. Nacieron siendo una sola, aunque aparentemente ahora tomaron caminos diversos. La religión, podría ser considerada una causa espiritual que no necesita validés científica para cumplir sus propósitos. Por tanto, los invito a que practiquen su fé sin complejos. Créanme, no necesitan: 1) Denegrir la ciencia. O peor aún 2) Querer darle validez científica a la fe. (History Channel con sus cuentos de encontrar el vestigio arqueológico del Arca de Noé)

Y si cometemos un error en esta lluvia de ideas, es pensar que Teología es Religión. Teología es la ciencia que estudia la historia de las religiones y sus respectivas manifestaciones en cada cultura y época. Religión, por otro lado, es lo que motiva a un fundamentalista del ISIS a cortarle la cabeza a un pagano, o cuando usted reverencia la cruz para llevarse un mango, o cuando le da mil gracias a dios porque usted es el único sobreviviente de una catástrofe, o cuando simplemente le otorga el diezmo al representante de dios más cercano.

 

FOTO EN EL MURO DE FB: Fueron confundidos como integrantes de la caravana centroamericana hacia los estados unidos. Rubén Albarrán y Emmanuel del Rea, integrantes del grupo musical mexicano Café Tacuba, visitan a la caravana de inmigrantes.

Estos dos tipazos hicieron algo casi imposible de hacer para cualquier persona común. Para visitar el campo de inmigrantes centroamericanos no se pusieron la ropa de artista! Eso es inaudito, es admirable y casi loco!!! Casi nadie sabía quiénes eran y de hecho pasaron por inmigrantes también! Pienso que para casi todos nosotros, simples mortales, habría sido improvable que nos presentáramos a darle apoyo a los migrantes en ropas comunes. Ciertamente, la mayoría de nosotros también correria el riesgo de ser confundidos con migrantes.

Me imagino que el miedo social que llevamos adentro nos hace temer de muerte la pobreza, la miseria o lo que se le parezca. El miedo es tan grande, que gastamos gran parte de nuestro dinero y de nuestros esfuerzos para que nadie nos confunda con un desposeído. Porque la carita de tercer mundo necesitado, esa ya la tenemos.

 

FOTO EN EL MURO DE FB: Imágenes de la página «El Salvador de antaño». Una motocicleta Harley Davison con sus dos ocupantes de la Guardia Nacional de El Salvador. Comentario de la publicación: “Lo que tanto necesita El Salvador”

Aparte de notarse a la legua que esta publicación con su respectivo comentario lo hizo, sin sombra de duda, una persona de extrema derecha…Vamos hombre, no nos hagamos, la guardia nacional y la de hacienda solo penqueaba a campesinos emborrachados en día domingo y desmantelaba expendios y alambiques por orden de las destilerías «legales» de los latifundiarios que nunca admitieron competencia.

En esa época se fusiló a un inocente borracho acusado de violación y muerte de una niña de ocho años. Se debía castigar tan horrendo crimen. Aunque pare eso, se escogiera  al primer borracho que se encontraran por allí tirado.

Para estas corporaciones castrenses, fue pan comido entrar a la Universidad de El Salvador a secuestrar estudiantes y desaparecerlos…esos años, cuando la guardia y la de hacienda hicieron lo que querían, fueron los años de gloria de la corporación. Ya a partir de los ochenta, no lo creo. Como dice el dicho: «El vivo va, hasta donde el tonto lo deja»

 

FOTO EN EL MURO DE FB: Freddy Mercury. Publicación de un usuario a raíz del lanzamiento de la película del grupo de rock Queen.

“We are the champion of the world” Dejando de lado que hay mas de dos temas de Queen que me gustan y llevando en alta consideración que quien habla a través de la letra de esa canción es un representante del Reino Unido, soy llamado a recordar que ese reino usó la piratería como política y ha condecorado a todo súbdito que llenara los cofres de sus soberanos aun a costas de la sangre de muchos otros, a mí me parece que la letra  de “We are the champion of the world”, solamente podría partir de la boca de un Hooligan, de esos que practican el neo nazismo y andan pateando traseros de inmigrantes tercermundistas en Londres. Aunque muchos prefieran la versión de Disney diciendo que se trata de un !himno de la Champion league!

 

FOTO EN EL MURO DE FB: En una acera del centro capitalino una mujer joven con un bebe y otros tres pequeños viven la vida al lado de la calle saturada de transito vehicular. Comentario de uno de los usuarios: 4 hijos… para que tener tantos hijos si no se tienen las condiciones para sostenerlos y darles una vida «digna»…???

Lo primero que se me viene a la mente es: «Hijos, privilegio de los ricos» En una referencia a que solamente aquellos que pueden ofrecerles una herencia o condiciones de vida digna a los hijos son los que los pueden criar. Después, se me viene a la memoria el sistema de herencia, es decir, la transmisión de la riqueza por lazos de familia.

Desde que nuestras tierras comunales fueron robadas en la época de la colonia, hasta nuestros días, la riqueza (la tierra principalmente) ha ido pasando de mano en mano de las mismas familias sin nunca regresar a los legítimos dueños de la tierra. El sistema de herencia es nefasto, pero nadie lo cuestiona. A la hora de ver una foto como la antes mencionada, lo primero que hacemos es resaltar la estupidez de la gente común de este país en su necedad en querer criar hijos…es curioso, no creen?

 

VIDEO EN EL MURO DE FB: Green Peace Chile organiza consumidores a desempacar los productos y devolver los embalajes plásticos al supermercado.

Comentario de lector: Eso no creo que sea efectivo, aunque la intención es fabulosa. El supermercado solo pondrá todo el plástico recolectado de los productos  en otra bolsa y lo pondrá en la basura. A ellos no les importa en absoluto resolver este problema, en cambio nosotros podemos reciclar y reutilizar esos plásticos. Al menos eso es lo que yo considero que pasaría, pero igual admiro la gente que se organiza para lograr cambios.

Tiene razón. Pero creo que en este primer momento es una campaña educativa más que otra cosa. La cadena alimenticia que propone la industria, tiene la magia de exonerar la responsabilidad en el uso del plástico a todo ser humano.

En ese pásala-pásala de mano en mano de todo producto plastificado, el comerciante no tiene responsabilidad, ni el consumidor. Uno de ellos, solamente vende, otro consume y tira a la basura.

Por otro lado tenemos las campañas de «Hacer mi país un país limpio» en donde el responsable es el que tira la basura a la calle. Interesante. Pero por la cantidad de plástico en los océanos, se ve que la recolecta de la basura al final se tira al mar aunque seamos cultos y tiremos la basura al basurero. Esto apenas empieza, pero tiene que acabar en único lugar: No más plástico.

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ANUNCIOS DE GRAN UTILIDAD Y CONVENIENCIA (2)

Un par de semanas después, ya recuperados del atolondramiento dejado por las centellas y chiflones del  holocausto mundial, no olvide: para los sobrevivientes en el municipio de San Salvador las únicas posibilidades de alimento serán los paquetitos de pan dulce, los cigarritos y los dulces de las tienditas y supermercados. Ni se le ocurra emigrar a un país vecino, lo más probable es que lo agarren a garrotazos.

 

ONCO-TIRANUS: Voraz animal, ridículamente diminuto, que realizo la notable hazaña de ultrapasar la línea que divide el plano mítico del real, y cuya característica principal es acomodarse sin pedir permiso y roer, sin el menor cargo de conciencia, lo más profundo de nuestra ingenua inmortalidad.

 

 

El muro dobla la esquina

coronado de astillas de vidrio

bandas de honor de alta tensión

y ramilletes de aluminio de púas – inox

¡Concretamente indócil!

Arcángeles silenciosos y bien armados

guardan con celo

la entrada de los templos financieros

En las lenguas de asfalto

la amenazante chatarra transita

y mantiene el tono agresivo de la estampida

rojo-verde

verde-rojo

Filas duplas en la fila

triple fila en las duplas

gladiadores en los estadios y en las calles

And the winner is…

 

 

En la institucionalizada manera de pedir limosna de quienes la solicitan en las calles o en los sistemas de transporte público de San Salvador, el pedido se hace sentir de manera muy clara: Tenemos que pagarles la deuda de la cual su necesidad nos hace responsables y punto. Porque a usted, más le vale no olvidarlo: No han venido a robar, sino, a pedirle su colaboración.

 

 

Aún durante una amena discusión entre amigos o conocidos, es importante recordar que, las simpatías y antipatías entre las personas, suelen quedar mucho más claras, que la honestidad y la racionalidad de los planteamientos propiamente dichos.

 

 

Definitivamente

la felicidad no provoca efectos secundarios

Pero, así que terminé de decirlo, el sistema de filtros del cuerpo

Retiró, a toda prisa, las feromonas, la dopamina, la serotonina

Porque la felicidad no sirve para nada.

Solamente la necesidad.

 

 

 

Robar, pedir, cobrar, solicitar, hurtar, devengar, exigir, etc.

A través del ejercicio del hurto, robo, impuesto fiscal, secuestro, peaje, hipoteca, préstamos, desapropiación, confisco, etc.

Y aunque todas estas modalidades acarreen a los ciudadanos de todas las clases sociales buenos porcentajes de muerte, stress, ansiedad, guerra, miseria, pobreza, inseguridad social, corrupción, etc.

Aun así, siempre estaremos hablando de un fenómeno producido por cualquier sociedad humana: La imperativa circulación de bienes de valor Inter canjeables.

Jamás, a no ser rarísimas excepciones, estos acontecimientos se explican a partir de la ingenua y supuesta “naturaleza agresiva de la humanidad”

 

 

 

Miro las mujeres y no me parecen significativamente feas o bonitas

a veces parecen muy jóvenes o demasiado mujeres

de cualquier manera están lejanas

nunca las podré alcanzar.

Las miro y me gustaría saber

si les apetecería amar a alguien como yo

algunas, sonríen cuando me ven

otras, fruncen el ceño con desdén

me parecen imposibles.

Pero a todos los animales dios los hace y ellos se juntan…

…dice la gente.

Y para nuestra bendita suerte

¡Nosotros también!

 

 

Los jóvenes pavonean su juventud con la desenvoltura, o el incómodo, que solamente produce la conciencia de lo que significa la juventud en nuestros días: símbolo de status. En donde se puede leer el nivel real de juventud, según el nivel de poder de compra de los padres.