EL ROCK, EL TIEMPO, LA VEJEZ Y SUS VENTAJAS

  • Concepto del tiempo: En Física el tiempo es una medida, que establece la duración de las cosas susceptibles de cambio, determinando la existencia de un tiempo presente, precedido de un tiempo pasado, y vaticinando la existencia de un tiempo futuro, ya que la experiencia observó que lo que hoy es presente, se volverá pasado, y antes había sido futuro, cuando el pasado era presente.
  • Concepto de envejecimiento: Proceso biológico por el que los seres vivos se hacen viejos, que comporta una serie de cambios estructurales y funcionales que aparecen con el paso del tiempo y no son consecuencia de enfermedades ni accidentes.
  • Concepto de ventaja: Circunstancia o situación que da superioridad en alguna cosa. «ellos cuentan con la ventaja de la experiencia”; «irse a vivir fuera de la ciudad tiene sus ventajas y sus inconvenientes”.

Concepto de Rock and Roll: Se denomina rock o música rock a un estilo que surgió en la década de 1960 en el mundo anglosajón y que significaría uno de los cambios más importantes en la historia de la música universal. El rock hunde sus raíces en numerosos estilos musicales que contribuyeron a darle forma y que le permitieron evolucionar con el tiempo hacia nuevas estructuras más o menos complejas. Entre estos géneros no podemos soslayar la incidencia que han tenido, el blues, la música country, el jazz, entre otros.

25 consideraciones a veces atinadas, pero igualmente  desnecesarias:

1.  Una de las más fantásticas ventajas de no morirse es sin ninguna duda, hacerse viejo.

2.   De alguna manera, si no eres alguien vacío de cualidades; entonces, con el paso del tiempo, ganarás experiencia en lo que haces y finalmente tendrás una gran posibilidad de no ser más un principiante.

3.   Con el paso del tiempo, hasta la rebeldía más alocada aprende a reconocer que no se trata de darle fuego a tu propia casa, ni de escupir en tu propio plato.

4.   Independiente del tiempo, la época, o lo que se considere como juventud; el rock continuará vivo, siempre y cuando estén presentes: la intensidad,  un agudo sentido del trabajo colectivo, la cerveza a precio justo y un sonido bien ecualizado.

5.   Con el paso del tiempo uno solamente fija la mirada en lo que es realmente esencial: la intensidad. Ese debe ser el espíritu de quien toca rock.

6.    Hay genios que tocan un honesto y buen rock desde edad bien temprana. A otros, no les basta toda una vida para tratar de sentirse a gusto.

7.   Una de las experiencias más gratificantes de ponerse viejo, es sin duda, constatar que cuando juntas hasta la más mínima tontería que has hecho en el pasado en un solo paquete, estas se convierten en el libro de tu vida. A los más viejos lo que les preocupa es: ¿Cómo se llama mi libro?, A los jóvenes les pasa algo diferente, ellos se preguntan: ¿cómo quiero que se llame mi libro, para vivir desde ya, de acuerdo con el título?

8.   Una de las primeras formas de adueñarse de la vida es aprender a gustar de rock. Sentías que podías ir por tu propia cuenta construyendo tu propio mundo y una cierta ruta, cierto destino, muy aparte del destino de tu familia. Talvez, por ese motivo la estrecha relación entre el rock, viajes, y las motos.

9.   Cuando una persona a los nueve años de edad se da cuenta de que es relativamente pícara, a su propio ver y entender, pero decide vivir sin necesitar hincarse al pie de la cama y golpearse el pecho y pedir perdón; esa persona esta propensa a gustar de música rock. El rock es un excelente certificado de “Cuidado conmigo, nunca se sabe, ni siquiera yo lo sé, solamente voy por allí”

10.   Si por un lado nunca creíste en tu maldad absoluta, pero por otro nunca pasaste de practicar una bondad de esas de a cinco por la cora. Si el… ¿Ya rezó antes de acostarse? …te parecía tan protocolar y el mundo de la calle tan abierto a las posibilidades… déjate de ondas, el rock ya te había picado, aunque vos no supieras por qué ardías en fiebre por su causa.

11.   A los extremamente jóvenes para gustar de rock o a los extremamente viejos para gustar de rock, no hay como verlos, a no ser, con una gran desconfianza. Traen escrito la irreverencia y el desafío en las dos esquinitas de la boca.

12.   A una edad demasiado temprana o tardía de la vida, cualquier uno de estos tres componentes te convierten en un tremendo pervertido: sexo, drogas y rock and roll.

13.   A los extremadamente jóvenes, el rock les otorga una gran precocidad. A los extremamente viejos, el rock los torna un tanto oscuros, casi abyectos.

14.   Al Heavy Metal cristiano (White Metal), se le sale la cola debajo de la piel de oveja. Al escucharlo, no hay como evitar el recordar, que el príncipe de las tinieblas, fue un ángel bello y adolescente que quería derrocar la autoridad de su padre.

15.   Uno de los rescates más extraordinarios del rock, se dio a través de los roqueros de los países escandinavos, principalmente Noruega. Ellos sacaron de la clandestinidad los viejos dioses y los mitos de la creación del mundo vikingo que fueron enmudecidos durante siglos por el cristianismo. Estos roqueros, sacaron a pasear por las calles de Ámsterdam del siglo XXl a sus dioses ancestrales. Qué envidia, ya quería yo a Quetzalcóatl o a Tláloc siendo recordados en la vida roquera salvadoreña.

16.   En la capital del estado de Washington, Olimpia, en los inicios de los años noventa apareció como parte del movimiento punk, todo un movimiento de bandas constituidas solamente por mujeres. Bandas como Bratmobile, 7 Year Bitch, Suture, la banda Bikini Kil y otras. Por supuesto que siempre hubo mujeres en el rock, no solamente Susy 4, o Janis Joplin.

17.   Con que orgullo puedo mencionar a nuestra roquera salvadoreña Lorena Cuerno Clavel. Ella que, me atrevo a decir, también trae ese sello de emancipación feminista, el sabor del movimiento de Olimpia en los noventa; y una buena dosis de Gloria Trevi, por supuesto.

18.   MUCHO OJO: Todo pretendiente a roquero, tendrá que cultivar al menos, la actitud más noble y loable del rock: El desenfado.

19.   Verbigracia: La voz de Mik Jager con las guitarras y lo demás. La rítmica del Credence Clear Water Revival para cantar y charranguear  la guitarra despreocupadamente. La presencia del malicioso fraseo de la guitarra de Keith Richads, la forma de sentarse con los pies sobre las mesas… ¡niño, se me baja ya los pies de encima de la mesa!

20.   El antónimo de desenfado es, timidez o recato. Deben ser incontables las legiones de adolescentes que intentaron ganarle a su timidez, al menos una partida, tomando el camino más emancipador: el rock.

21.   Vestirse de negro y aprender a “tragarse el humo” fumando un Delta, fue un paso modesto, pero decisivo. Es como cuando tienes miedo de que los ladrones se metan a tu casa y vos pongas en el portón, para tranquilizarte, un letrero que dice “Cuidado con el perro” … Ya es algo… Ya es algo.

22.   De la timidez mal resuelta, se me ocurre que nació ese rock sombrío y morboso para un público más introvertido. NOTA: Sería una gran falsedad afirmar algo como eso, sin previa investigación. Pero mi otro yo (el roquero) me responde: ¿…Y qué…?

23.   Hay roqueros que duran un día y son buenos, otros todo un verano y son mejores, pero hay roqueros que duran toda una vida: A su manera, y en su momento: ¡Todos son imprescindibles!

24.   Roque Dalton nunca lo escribió ad pedem litterae, pero lo gritó a los cuatro vientos y sin cansancio en toda su literatura: Hay mucho, pero mucho que aprender en eso “de lo que se trata desafiar la autoridad constituida”

25.   Más aún, cuando sabes bien, que a la autoridad constituida te la puedes encontrar bien sentadota, ya sea en los salones acolchonados de los ministerios, o atrás del más insignificante, polvoso, pero temible, manda más.


DEL CINE, LOS VAMPIROS Y DEL GOZO POR LA BELLEZA

Película: «Solo los amantes sobreviven» (Only Lover Left Alive). Producción germano-inglesa del director de cine norteamericano Jim Jarmush.

La película Only Lover Left Alive, de hecho, es dirigida por uno de esos ya raros directores de cine preocupados en atraer la mirada del espectador hacia algún asunto que él considera de vital importancia para la humanidad; o al menos, pretende dejar una pequeña inquietud en el espectador acerca de la realidad en la que esta tan cómodamente sumergido.

Porque hace cuatro décadas o más, para ciertos aficionados del cine, el simple hecho de ver una película de un director preocupado con nuestra realidad, podría haber sido un tremendo riesgo. Y digo que era un riesgo porque ver una película de esas podría hacernos cambiar nuestra manera de entender la realidad, ¿… y entonces quién sabe, mi niño?

Tal era el prestigio del que gozaba el cine en esas décadas. En aquel entonces se le nombró “cine de arte”. . .  a ese cine creado por algunos directores entre los 60’s y 70’s.

Cine, nachos y smartphones

Hoy en día, de la manera en que el cine se nos presenta en sus frías y acolchonadas salas, un riesgo de esos es prácticamente inexistente. Nadie va a cambiar su manera de ver la vida por causa de una película. Lo que no deja de ser muy tranquilizador, según el cristal con que se mire.

Basta recordar que muchos de los que van al cine hoy en día, ya encuentran suficiente desafío al intentan dejar de lado el celular durante la sesión, a otros se les abre desmesuradamente el apetito y jalan, doblan, rompen, mastican y apuñan sus bocadillos pasatiempo. La película compite con gran desventaja contra todos esas distracciones. No se corre pues, ningún peligro.

Pero no es el verdadero propósito de este artículo detenerse a estudiar la etiqueta que se debe guardar en la sala de cine. Asi que sigamos adelante.

Primera llamada

A pesar de la inofensiva influencia del cine en el público actual, me parece que con esta película, «Solo los amantes sobreviven» (Only Lover Left Alive), con su historia y sus personajes, el director ha querido hacernos un llamado de atención. Pues parece que aquello que considera importante para nuestra convivencia íntima y en sociedad está siendo ignorado por el modelo actual del mundo globalizado.

Le es urgente pues llamarnos la atención para que no olvidemos, en medio a la vorágine de la comida rápida y de nuestros celulares, eso que está muy por encima de todo lo que nos es ofrecido para aliviar nuestro pre-fabricado apetito. A saber, aquello que posee belleza, singularidad y valor emocional, lo que ha sido construido o pensado para darnos orgullo de ser quienes somos: La humanidad.

¡Por mí, que bellezas ni qué ocho cuartos!

Por qué, aunque nosotros nos encaprichemos porque no necesitamos de ninguna belleza ni de demostraciones de talento para ser quienes somos como humanidad; muy a pesar de eso, una minoría, muchas veces casi anónima, insististe en construir y proteger lo que es fundamental y bello de nuestra época.

Esta minoría está representada en la trama de la película, por algunos   atractivos vampiros que muy apropiadamente se refieren  a los humanos comunes y corrientes como yo o como usted, de «los Zombis».

Parece que estos vampiros aborrecen la pérdida de la facultad de detener la mirada sobre los detalles del entorno que la mayoría de los humanos comunes y corrientes ya ha perdido. Estos vampiros, al contrario, se detienen a observar la realidad con un deleite y curiosidad tal y como solamente lo harían ciertos niños o algunos investigadores de la ciencia.

Sí que saben lo que es bueno estos vampiros

El espectador atento, disfruta al acompañar la vida de esos vampiros empeñados en coleccionar las mejores ediciones de libros de literatura universal y contemporánea, los discos de acetato con músicas ya dejadas al olvido, los instrumentos musicales de incomparable calidad de diversas épocas y culturas…

Casi se podría hablar de un museo de la dedicación y de la habilidad humana la que esos vampiros han logrado reunir en sus apartamentos a través de los años: Guitarras, libros, joyas, ropas, amplificadores de sonido que funcionan a válvula, tornamesas, discos de acetato, generadores de energía limpia de Tesla, carros movidos a energía eléctrica. La lista es sorprendentemente numerosa.

Álbum de fotos de nuestros héroes

¿Quién más, sino estos vampiros, se darían a la tarea de montar una galería de retratos colgados en la pared de la sala, formando un olimpo de héroes cuya principal hazaña consistió en haber hecho que la humanidad parezca menos rudimentaria ante ella misma?

En la galería de retratos de sus héroes humanos, aquellos que no merecen ser llamados Zombis, podemos reconocer a: Isaac Newton, Jimi Hendrix, Johann Sebastian Bach, Edgar Allen Poe, Basquiat y otros no menos importantes entre escritores, músicos, pintores, literatos y científicos.

¿Y cómo va a pasar desapercibido el homenaje a Nikola Tesla o la fábrica de carros Packard, en Detroit (USA)? En fin, todo ese acervo de maravillas de la humanidad, que por obra de estos curiosos vampiros coleccionadores, nos hacen creer que nosotros, la humanidad, si estamos empeñados en alcanzar un ideal más allá de la comida chatarra, las guerras, corrupciones, los índices de altos rendimientos y maximización de inversiones.

Guardianes de la habilidad y el talento humano

En la película nos enteramos que estos vampiros se sienten irremediablemente atraídos por estas estas joyas de la creatividad humana. De poder contribuir, preservar y difundir las maravillas del ingenio, de la habilidad manual e intelectual de todos los pueblos del mundo, preservarlas para las futuras generaciones de humanos con todo y celulares, o muy a pesar de ellos.

Proteger estas obras del peligro de extinción por la destrucción impuesta periódicamente por los Zombis que solamente se enfocan en sobrevivir y dominar, la mayoría de veces a costas de una tierra arrasada…este es un parágrafo oscuro, vampiresco.

Es que el pasado siempre fue mejor

Es oportuno en este momento, aclarar que no se trata de ponernos remolones y aburridos con el viejo discurso de que el pasado siempre fue mejor. Nada más lejos de eso. De hecho, se llama la atención aquí a esa manera que tenemos de vivir tan distantes del goce estético, de la belleza, y tan empeñados en el consumo deliberado de lo que no posee trascendencia.

Diagnóstico clínico

Casi se podría describir aquí que los Zombis padecemos de un culto a lo banal y a la futilidad, acompañado de un crónico síndrome de falta de madurez sin precedentes.

Diagnóstico social

En nuestra civilización dominante, si existe el gozo estético,  no es porque toda esta tecnología de la industria del entretenimiento, de la tecnología de la alimentación y todas las industrias de la masificación de lo que se les pueda a ustedes ocurrir, han tenido el propósito de hacer de nuestra existencia un deleite estético. La única intención es la afición por un gusto tan pasajero como nuestra propia búsqueda de lo ausente de valores . Nuestro presente no tiene ningún compromiso con la belleza.

En la galería de retratos del apartamento de Adam (el vampiro) aparecen lado a lado con los grandes nombres de la creatividad universal, personajes de nuestro presente que para Adam tienen el mismo valor que los héroes del pasado: Basquiat, Patti Smith, Tom Waits, Jimi Hendrix estan lado a lado con Newton, Einstein, Giordano Bruno, Leonardo da Vinci y otros más.

Pero, aún con todos estos héroes de nuestro tiempo, estos no serán suficientes para evitar la goma moral ocasionada por el ciclo de destrucción, por el culto a lo perecedero, a la obsolescencia impuesta por un sistema que vive de la falta de apego y la falta de memoria, por la imposición de ciclos de lo que rápidamente sale de moda para dar lugar a una acelerada y abundante oferta de lo novedoso, por la sencilla razón de que es novedoso.

Esta imposición descabellada de la falta de apego y de la falta de memoria traen como consecuencia la evanescencia de la sensibilidad hacia la belleza, del indispensable apego a lo trascendental. Trae como consecuencia la pérdida de la facultad de observar y deleitarse solamente con la mirada. Desapego a lo único que, en última instancia, puede ser llamado de espiritualidad.

Lo que soy yo, mejor me sumerjo en mi sarcófago

Tal vez el principal propósito de nuestra actual humanidad sea la simple acumulación de la riqueza, o quien sabe algo parecido a la glotonería por lo banal. Lo que no es del todo condenable, pero está lejos de ser lo principal o al menos, para ser lo suficiente para vivir como verdaderos humanos.

A su salud vampiros, ¡gracias Jim Jarmush por darte al trabajo de avisarnos!


¿ALGUN DIA DEJAREMOS DE SER QUIENES SOMOS?

ESTADÍSTICA ESPECULATIVA Y EL CONCEPTO DE MASA CRÍTICA.

Siempre me despertó curiosidad el concepto de Masa Crítica, pues coloca en evidencia la posibilidad de que ciertos fenómenos puedan, o no, venir a suceder. Por ejemplo, una cantidad de agua va entrar en ebullición, solamente si la fuente de calor alcanza cierto grado de intensidad, sino, el agua se va a quedar tibia toda la vida.

En sociología, masa crítica es la cantidad mínima de personas necesarias para que un fenómeno concreto tenga lugar. Así, una vez alcanzada esa masa crítica, el fenómeno adquiere una dinámica propia que le permite sostenerse y crecer. Esta teoría es un paralelismo con el mismo concepto en física.

Ese concepto prestado de la física y muy bien adaptado a la sociología, le aporta a mi imaginación una serie de respuestas bastante coherentes acerca de las condiciones bajo las cuales puede ser permitido soñar con un El Salvador desarrollado, con una capital cosmopolita, con índices de urbanidad y una educación ciudadana a toda prueba.

De lo que entendemos por desarrollo.

Voy a tomar como ejemplo y como punto de partida, una conversación a respecto de vivir en una ciudad pequeña del interior de El Salvador. Le escuche a un amigo el siguiente comentario: “…Jamás viviría en un pueblo de esos, tan atrasado que ni siquiera tiene un Mister Donut, y donde el centro comercial más cercano queda a más de cien kilómetros”

En ese momento se me encendió el foco y reflexioné que todas las características arquitectónicas o de ingeniera de una ciudad, solamente justifican su existencia por su número de habitantes, por las demandas de su población y de su posible crecimiento exponencial. De esa manera planteado, llama la atención el significado que esta por detrás de la idea de desarrollo, pues, un estadio de futbol para 10 mil personas sería un desperdicio, por no decir un desatino, en una ciudad de cinco mil personas, y no puede considerarse señal de subdesarrollo.

Comparémonos con algunos vecinos.

¿Qué piensan ustedes si se menciona algo como la Orquesta Sinfónica de Belice (65.042 hab.)? ¿O digamos, un estadio de futbol del tamaño del Maracaná en Dominicana (73,126 hab. Antillas Menores)? Lo más probable es que, no existiendo en esos países el número de población suficiente para generar una clase media que pueda tirar provecho de ese estadio, o de esa orquesta sinfónica, quedarían tan sin sentido como un Míster Donut en un pequeño pueblo del interior de El Salvador.

Hasta donde sé, en los Estados Unidos deben existir unas cincuenta orquestas sinfónicas y una sinfónica de carácter oficial. Si pensamos que es porque tienen dinero, no estaría del todo equivocado, pero siguiendo el hilo que se propone en este artículo, podríamos también presumir que los Estados Unidos tenga público en número suficiente para justificar esas orquestas.

Y que todo eso junto: público, orquestas, salas de concierto, temporadas sinfónicas, producción, disquera del género, etc. generan toda una industria que se mantiene por ella misma como un gran negocio. Si no fuera así, el estado tendría que recurrir a una subvención de toda esa actividad simplemente en aras de mantener una apariencia civilizada.

¿Hasta dónde la responsabilidad es del gobierno?

Talvez por ese motivo es que aquí, entre nosotros los artistas salvadoreños, uno de nuestros aportes a “la gran queja” sea hacer notar a El Salvador como país “inculto”, que el motivo principal es que el gobierno descuida la producción artística en general, y hacemos notar que es necesario subvencionar la producción artística y la difusión del arte en general.

Pero la verdad, aunque la oficialidad haga periplo y medio creando diferentes premios e iniciativas para generar producción artística, como de hecho lo está haciendo, nada puede substituir la falta de una industria cultural, y en particular de su parte que la justifica: un público consumidor.

Podemos comenzar a sospechar desde este momento, que la razón para tanto “atraso” sea principalmente la falta de Masa Crítica, es decir, el número de habitantes de El Salvador no es suficiente para generar público consumidor.

¡Y se armó el despelote!

Pero no salten de indignación porque dejo de lado, muy a propósito, la gran falta de educación artística en este país. Solamente pido un poco de paciencia para reflexionar un poco más en base a números. Imaginemos que los millones de habitantes de los Estados Unidos de Norteamérica asisten y pagan entradas para los conciertos de música académica porque se les ha educado con tan buen gusto.

Algunos numeritos antes de que me lancen la primera piedra.

El público para esos géneros musicales es siempre muy por debajo de lo esperado, es excepcionalmente bajo, aún para países altamente desarrollados. Y no crean que para el Jazz esta situación sea diferente, aún tratándose de USA. Entonces si no es solamente cuestión de “publico educado” ¿En que reside la sostenibilidad de toda esa industria de la música clásica-académica norteamericana?

Y dale con la masa crítica.

Aplicando el concepto de Masa crítica y haciendo una especulación estadística, supongamos que solamente el 1% de la población de ese país consuma los productos de ese género musical clásico-académico. A primera vista parece alarmantemente bajo ese 1%, pero la intención principal al considerar ese porcentaje, es mostrar las grandezas en relación a la población total.

Considerando su población en 309 millones de personas, significa que el 1% es de 3 millones y algunas centenas de millares de consumidores (la mitad de la población de El Salvador), interesada en consumir música del genero clásico-académico. Eso, mis amigos, es suficiente para mantener toda la industria del clásico-académico hirviendo a toda máquina.

Vemos pues, que solamente habiendo alcanzado una cierta cantidad de habitantes es que algunas situaciones se tornan posibles por pequeños que sean los porcentajes en relación a la totalidad de habitantes.

Ahora viene lo bueno (recomiendo un vasito de agua cerca)

Veamos ahora a El Salvador: 6,149,239 millones de personas, cálculo aproximado del censo de población del 2013.Tomaremos, para ser realistas, solamente a la clase media vulnerable, entendida esta como la clase económica que percibe hasta 18,250 dólares anuales para una familia de 5 personas.

Si nos enfocamos en esta categoría y atribuimos a ella un 10% del total de la población de El Salvador de 6 millones de personas, tenemos 600 mil personas pertenecientes a dicha clase social. Si calculamos un estimado de 40% de esas 600 mil personas de clase media vulnerable y decimos que son las que viven en San Salvador, entonces tenemos 240 mil personas de clase media vulnerable en nuestra capital.

Para seguir con el tema de la música clásica-académica como ejemplo; si decidimos que solamente en ese rubro de consumo musical, esta clase media vulnerable compuesta de 240 mil personas para San Salvador, estaría más o menos dividida, según el gusto musical, entre estos principales nichos:

Popular-regional 65%
Rock y todos sus géneros 12%
Pop internacional y en español 20%
Clásico-académico 3%

Siendo así, 240 mil personas para San Salvador al cual corresponde un cálculo hipotético del 3% que están interesados en el género clásico-académico el resultado es: 7,200 personas.

Fácilmente podemos deducir por qué no existe más de una orquesta sinfónica y no más de una sala especializada: Teatro Nacional. Resulta fácil entrever porque no existen otros productos como CD’s, transmisión por radio o tv, y principalmente, podemos entender porque la Orquesta Sinfónica de El Salvador este bajo el subsidio del gobierno de El Salvador y los músicos son empleados públicos. Vemos pues, que nos cuesta algo caro mantener la imagen, aunque modesta, de país civilizado.

Vaya pues, mejor hablemos de fútbol.

Si continuamos con la especulación estadística, podemos decir que: un súper jugador de futbol tiene elevadas oportunidades de surgir uno de cada millón de personas, nuestras posibilidades serian de 6 súper jugadores de futbol (Uno de ellos ya sería el Mágico Gonzales, los otros … a mí que me registren). Si Brasil tiene 300 millones de personas, le corresponden 300 súper jugadores, creo que los tiene.

Ahora bien, ¿podríamos construir una estructura como la del Maracaná para ochenta mil personas en El Salvador? Podríamos, pero no se justifica. ¿Podríamos ser sede del Mundial de Futbol? ¿Podría la liga salvadoreña llegar a ser tan buena, rentable y organizada como la mejicana? ¿Podrían muchos de nuestros jóvenes vivir de ser futbolistas, una vez que se les ha incentivado tan insistentemente para el futbol?

Vayamos un poco más lejos: ¿Podríamos convencer al capital internacional de instalar una fábrica de carros KIA o de Volkswagen o cualquier otra marca? Sospecho que no, porque estas solamente son instaladas en países donde hay suficiente gente para comprar esos carros y esos países también deben poseer una fuerte economía de exportación, credibilidad social y económica para tranquilizar a los inversionistas.

Aunque, cabe señalar que, tan solo una de esas industrias significaría una gran proyección económica y permitiría el bienestar social y empoderamiento cultural para varios estratos sociales de El Salvador.

¡May Day, aterrizaje forzoso a la realidad!

Nosotros, en la actualidad apenas y mantenemos algunas maquilas, que son, dígase de paso, las que posibilitan la existencia de una numerosa clase social media baja que recibe 5 mil dólares por año para una familia de 5 personas y que, de manos dadas con la clase media vulnerable de la que ya hablamos anteriormente, pagan sus impuestos hasta por el aire que respiran, y son los que mantienen El Salvador en pie, ya que sin esos impuestos no habría las calles y pasos a desnivel que nos permiten soñar que ya casi llegamos al Top 10 de la civilización, al menos desde Metrocentro hasta el redondel de la Bandera.

Con un poco de estadística especulativa, aunado al concepto de Masa Crítica, un poco de imaginación y una pizca de humor, se puede aportar otro poquito en la larga discusión acerca de nuestra idiosincrasia en este negocio de ser salvadoreños. Porque somos como somos, porque estamos donde estamos, y cuanto nos puede costar querer darle una apariencia “civilizada” a nuestra pequeña nación.