El AÑO CÓSMICO, EL PLANETA TIERRA, LA HUMANIDAD Y UNA SERIE DE EVENTOS DESAFORTUNADOS

 

¿Que cada ciudadano esté al tanto de la edad del planeta tierra?… (cálculo reciente 4,540 millones de años de edad con un margen de error menor al 1%)

¿Cuánto tiempo le llevó al planeta Tierra desde su rotación de un día compuesto de 6 horas, hasta alcanzar su rotación de un día de 24 horas?… (le llevó 56 millones de años)

¿Cuál es la piedra más antigua que se conoce?… (Geneis Acasta, en Canadá, de entre 4,031 a 3,580 millones de años de edad)

Tienen la razón, quizás sea demasiado pedir que la mayoría de nosotros esté al tanto de esos datos.

Sin embargo, parece que la desinformación sobre nuestro planeta va más allá de lo que sería lo mínimo recomendable para el bienestar de cualquier avispado ciudadano terrícola.

El año cósmico no tiene días feriados

Según el año cósmico, la historia del universo se mide como si toda esa historia hubiera sucedido en un año, con la intención de poder hacerse una idea de las proporciones del tiempo transcurrido desde la creación del universo.

Así, tenemos que el Big Band (El inicio del universo) sucedió el 1 de enero a media noche, y nuestro momento actual es el 31 de diciembre de ese mismo año.

Ya dentro de esta escala de tiempo, podemos decir que el Homo sapiens aparecía diez minutos antes de medianoche del último día del año, y toda la historia de la humanidad ocupa solo los últimos 21 segundos antes de la media noche de ese mismo día, 31 de diciembre.

¡Sí!…¿Te lo imaginaste por un momento? … ¿Estas seguro?

Pues tal es el recorrido desde la más tierna infancia hasta el presente de nuestro alocado universo y de nuestro, nada indefenso, planetillo azul.

A veces una cuestión de fe puede resolver el problema

De las religiones cristianas heredamos la idea de que el planeta no cambia, que siempre ha sido el mismo planeta desde la creación. Y si los cambios suceden puede ser por dos motivos:

Porque dios es el único que produce cambios, nos castiga a través de cataclismos (Ej. Sodoma y Gomorra, el diluvio, etc.) y otra serie de padecimientos telúricos.

Segunda posibilidad, los cambios provocados por la ambición del hombre destruyendo el paraíso terrenal con el progreso irresponsable (otro castigo por desobedientes, pecado primordial etc.)

¿Qué dice la ciencia?

La ciencia y la tecnología hacen su parte y nos hacen creer que el planeta es amigable y acogedor, pues allí donde el planeta es prácticamente arisco e inhabitable, la ciencia y la tecnología lo tornan accesible, si es caliente ponemos aire acondicionado o la calefacción si es frío, y por allí vamos buscando donde amarrar la hamaca, la comida está en el supermercado y si te duele la cabeza, anda compra una pastilla a la tienda. Todo al alcance de la mano.

¡Hay, que lindo nuestro planeta, mira que atardecer tan bello!

¿El cambio climático? ¡Muy bien, gracias!

Tan crédulos somos, que nos podríamos morir creyendo que estamos destruyendo nuestro querido e indefenso planeta. En nuestra linda fantasía, olvidamos que al planeta le importa un pepinillo que la atmósfera desaparezca, o si se agota el agua potable.

Al planeta le vale una hermosa y dorada chonga que la humanidad perezca, y si no me creen, pregúntenle al planeta lo que le sucedió a los dinosaurios y a otros millones de especies ya extintas que no hicieron nada para contaminar la tierra.

¡Hay no, allí viene este hombre con más números!

No olvidemos que solamente 29% de la superficie del planeta, son tierras emergidas (los continentes). Los océanos ocupan 71% de la superficie. El agua dulce (potable) ocupa el 3% de nuestra superficie. Eso, independientemente de que tiremos la basura a la calle, o que el río Acelhuate está sucio, o esto y aquello.

En ese 29% de tierras emergidas tenemos: Desiertos de todos los colores, pero igual de secos, montañas de alturas imposibles pues no hay oxigeno siquiera, glaciares de temperaturas abajo de cualquier congelador, piedras colosales accesibles a profesionales del alpinismo, dunas de arena que avanzan imparables sobre el continente, selvas impenetrables llenas de todo tipo de animalitos raros, chiribiscales, pampas y una serie de lugares inhabitables que nos dejan claro que este planeta, no es ningún caballo regalado.

Nuestro planeta nunca ha sido ni será un paraíso y ni siquiera tuvo la cortesía de regalarnos una muestra gratis del edén.

!Es lo que hay!

Hagan ustedes la rabieta que quieran, porque es el hombre el que ha realizado los pocos y siempre inútiles intentos de paraíso sobre esta tierrita inquieta y mal geniosa.

Aunque en el intento, tuvo que desviar ríos, fertilizó lo árido, domesticó plantas y animales, calentándose en inviernos, refrescándose en el calor; escondiéndose mientras le fue posible de huracanes, inundaciones, terremotos, pestes, erupciones y tsunamis, etc.

En la piscachita de tiempo que llevamos aquí (según el calendario cósmico), en la tierra; siempre hemos estado a punto de extinguirnos, ese cuento no es nuevo. Continuamos aquí, pero en definitivo no tenemos nada garantizado.

Como prueba de ello, llamo al banco de los testigos, a las centenas de civilizaciones desaparecidas, que ahora, solamente podemos contemplar en ruinas.

Eso si, el planeta tiene sentido del humor; un poco caustico, pero tiene.

Es perfectamente razonable que para todos nosotros resulte muy curioso, a veces divertido y quien sabe agotador, la serie de eventos desafortunados en los que nuestra vida se ve sometida a diario.

Vasos y vajillas que se resbalan de la mano y se hacen añicos contra el suelo, tropezones y resbalones de lo más cómicos, sillas que se quiebran o hamacas que se rompen y pulungún todos al suelo sin una razón satisfactoria.

Por supuesto que podría hacer una lista extensa de pequeños accidentes que ocurren a diario y que nos hacen arruinar objetos, lastimarnos en diferentes escalas de gravedad, que nos hace parecer torpes o que nos hace reírnos imprudentemente de la torpeza ajena, lo que por supuesto es menos grave y más divertido.

!Que la fuerza esté contigo!

Varios amigos cuando me describen la fe que profesan, ustedes ya saben, esa fe en un ser superior, omnipresente, pero en una versión más laica, sin infiernos ni cielos. Pero sí, esa misma fuerza que lo ha creado todo y a todo lo envuelve. Mis amigos me miran con aquella expresión de…  ¿me vas a decir que no crees en esa versión tan chévere y sin tapado?

Les respondo que no consigo dejar de percibir que la fuerza implacable e irresistible a la que estamos sometidos, a despecho de todo eso, es otro tipo de fuerza, que de mística no tiene ni los calcetines.

Con esa fuerza no se trata de creer en ella o no, pensar en ella no es un acto de fe, ni se trata de medir los actos de su manifestación milagrosa; sino, de tener conciencia de su implacable existencia.

Y eso, no con intención de menospreciar o cuestionar creencias religiosas, pero sí, como una manera de prevenir o minimizar las consecuencias, bajo riesgo de sufrir sus efectos de una manera aún más terrible e impiedosa.

¡Jelloouuw! ¡Por supuesto que estoy hablando de la fuerza de gravedad! 

Se trata del olvido más intencional y absurdo que ha perpetrado la humanidad.

El planeta es áspero e incomodo, por no decir, imposible.

No llevar en cuenta que está sometido por fuerzas gravitacionales que intervienen de forma contundente en el atolondrado y agitado destino de la raza humana, eso es querer demasiado.

Basta entrar a You Tube y hacer una búsqueda con una frase del tipo: “When things gone wrong” o “Epic fail” (Cuando las cosas salen mal, o Fallas épicas) que ustedes van a visualizar de lo que se trata, si es que aún tiene dudas.

En esos vídeos se puede observar, casi con algo de incredulidad, el choque entre nuestro disparatado planeta contra nuestra patética y blandengue humanidad. En esas secuencias de accidentes que nos hacen reír o a veces exclamar de pavor, vemos la acción implacable de las fuerzas de la gravedad.

No esperen de mí, una lista de manifestaciones de la fuerza de gravedad.

Sean indulgentes con este servidor y dense por satisfechos por saber que mientras leen este artículo experimentan 1 fuerza G (ese dolorcito en el trasero o la sensación de peso en los brazos), pero si les sobreviene un poco de tos, experimentaste 3.5 G (la sensación de que te atropelló la bicicleta del pan francés), pero si estornudaste, experimentaste 3.9 G. Lo que ustedes no hacen ni idea de lo grave que puede ser, a no ser decir prontamente: ¡Salúd!

Ojalá y no les suceda lo que sufrió un chico de Inglaterra que murió de un derrame cerebral porque sufrió una crisis de estornudos. Recuerden que nuestro cuerpecito es tremendamente blando exactamente para soportar las presiones increíbles a que se ve sometido en este lindo y gentil planeta.

La fuerza de gravedad existe, es omnipresente y todopoderosa.

Pero lo absurdo de todo eso, es que nos conducimos por la vida con la misma ingenuidad con la que las personas de los vídeos de YouTube se condujeron y de las cuales reclamamos con indignación por el descuido y la falta de prevención de accidentes. Y eso es realmente inquietante.

Por favor, recapaciten, arrepiéntanse y piensen dos veces en las tonterías que están a punto de realizar. Como cuando le quieren jalar la silla al primo gordito para que éste represente involuntariamente al ángel caído; o cuando ustedes dan aquel saltito pícaro al estilo Cantinflas cuando ven una cucaracha subirse a la acera.

O tu exasperante ingenuidad, cuando ya pasadito de tragos, crees que puedes frenar abruptamente y sin consecuencias, una masa de 5 a 10 quintales (un carrito, por decirlo de alguna manera) a una velocidad de 80 kms/hora. La fuerza de gravedad existe, es omnipresente y to-do-po-de-ro-sa.

Frases alusivas de gran contenido cívico y moral

  • Puedo calcular el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de la gente.                    Isaac Newton (1643Londres- marzo de 1727)
  • El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: es indiferente.                Carl Sagan (1934-EE UU, 1996)
  • Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.        Albert Einstein (1879 -8 de abril de 1955)
  • Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.        Martin Luther King (1929 – 1968)
  • Somos una imposibilidad en un universo imposible.                                 Ray Bradbury (1920- junio de 2012)
  • El universo es asimétrico y estoy convencido de que la vida es un resultado directo de la asimetría del universo, o de sus consecuencias indirectas. Luis Pasteur (1822 – septiembre de 1895)
  • Feliz año nuevo 2017 para todos nosotros y ya saben, ¡cuidadito!

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EL ROCK, EL TIEMPO, LA VEJEZ Y SUS VENTAJAS

  • Concepto del tiempo: En Física el tiempo es una medida, que establece la duración de las cosas susceptibles de cambio, determinando la existencia de un tiempo presente, precedido de un tiempo pasado, y vaticinando la existencia de un tiempo futuro, ya que la experiencia observó que lo que hoy es presente, se volverá pasado, y antes había sido futuro, cuando el pasado era presente.
  • Concepto de envejecimiento: Proceso biológico por el que los seres vivos se hacen viejos, que comporta una serie de cambios estructurales y funcionales que aparecen con el paso del tiempo y no son consecuencia de enfermedades ni accidentes.
  • Concepto de ventaja: Circunstancia o situación que da superioridad en alguna cosa. «ellos cuentan con la ventaja de la experiencia”; «irse a vivir fuera de la ciudad tiene sus ventajas y sus inconvenientes”.

Concepto de Rock and Roll: Se denomina rock o música rock a un estilo que surgió en la década de 1960 en el mundo anglosajón y que significaría uno de los cambios más importantes en la historia de la música universal. El rock hunde sus raíces en numerosos estilos musicales que contribuyeron a darle forma y que le permitieron evolucionar con el tiempo hacia nuevas estructuras más o menos complejas. Entre estos géneros no podemos soslayar la incidencia que han tenido, el blues, la música country, el jazz, entre otros.

25 consideraciones a veces atinadas, pero igualmente  desnecesarias:

1.  Una de las más fantásticas ventajas de no morirse es sin ninguna duda, hacerse viejo.

2.   De alguna manera, si no eres alguien vacío de cualidades; entonces, con el paso del tiempo, ganarás experiencia en lo que haces y finalmente tendrás una gran posibilidad de no ser más un principiante.

3.   Con el paso del tiempo, hasta la rebeldía más alocada aprende a reconocer que no se trata de darle fuego a tu propia casa, ni de escupir en tu propio plato.

4.   Independiente del tiempo, la época, o lo que se considere como juventud; el rock continuará vivo, siempre y cuando estén presentes: la intensidad,  un agudo sentido del trabajo colectivo, la cerveza a precio justo y un sonido bien ecualizado.

5.   Con el paso del tiempo uno solamente fija la mirada en lo que es realmente esencial: la intensidad. Ese debe ser el espíritu de quien toca rock.

6.    Hay genios que tocan un honesto y buen rock desde edad bien temprana. A otros, no les basta toda una vida para tratar de sentirse a gusto.

7.   Una de las experiencias más gratificantes de ponerse viejo, es sin duda, constatar que cuando juntas hasta la más mínima tontería que has hecho en el pasado en un solo paquete, estas se convierten en el libro de tu vida. A los más viejos lo que les preocupa es: ¿Cómo se llama mi libro?, A los jóvenes les pasa algo diferente, ellos se preguntan: ¿cómo quiero que se llame mi libro, para vivir desde ya, de acuerdo con el título?

8.   Una de las primeras formas de adueñarse de la vida es aprender a gustar de rock. Sentías que podías ir por tu propia cuenta construyendo tu propio mundo y una cierta ruta, cierto destino, muy aparte del destino de tu familia. Talvez, por ese motivo la estrecha relación entre el rock, viajes, y las motos.

9.   Cuando una persona a los nueve años de edad se da cuenta de que es relativamente pícara, a su propio ver y entender, pero decide vivir sin necesitar hincarse al pie de la cama y golpearse el pecho y pedir perdón; esa persona esta propensa a gustar de música rock. El rock es un excelente certificado de “Cuidado conmigo, nunca se sabe, ni siquiera yo lo sé, solamente voy por allí”

10.   Si por un lado nunca creíste en tu maldad absoluta, pero por otro nunca pasaste de practicar una bondad de esas de a cinco por la cora. Si el… ¿Ya rezó antes de acostarse? …te parecía tan protocolar y el mundo de la calle tan abierto a las posibilidades… déjate de ondas, el rock ya te había picado, aunque vos no supieras por qué ardías en fiebre por su causa.

11.   A los extremamente jóvenes para gustar de rock o a los extremamente viejos para gustar de rock, no hay como verlos, a no ser, con una gran desconfianza. Traen escrito la irreverencia y el desafío en las dos esquinitas de la boca.

12.   A una edad demasiado temprana o tardía de la vida, cualquier uno de estos tres componentes te convierten en un tremendo pervertido: sexo, drogas y rock and roll.

13.   A los extremadamente jóvenes, el rock les otorga una gran precocidad. A los extremamente viejos, el rock los torna un tanto oscuros, casi abyectos.

14.   Al Heavy Metal cristiano (White Metal), se le sale la cola debajo de la piel de oveja. Al escucharlo, no hay como evitar el recordar, que el príncipe de las tinieblas, fue un ángel bello y adolescente que quería derrocar la autoridad de su padre.

15.   Uno de los rescates más extraordinarios del rock, se dio a través de los roqueros de los países escandinavos, principalmente Noruega. Ellos sacaron de la clandestinidad los viejos dioses y los mitos de la creación del mundo vikingo que fueron enmudecidos durante siglos por el cristianismo. Estos roqueros, sacaron a pasear por las calles de Ámsterdam del siglo XXl a sus dioses ancestrales. Qué envidia, ya quería yo a Quetzalcóatl o a Tláloc siendo recordados en la vida roquera salvadoreña.

16.   En la capital del estado de Washington, Olimpia, en los inicios de los años noventa apareció como parte del movimiento punk, todo un movimiento de bandas constituidas solamente por mujeres. Bandas como Bratmobile, 7 Year Bitch, Suture, la banda Bikini Kil y otras. Por supuesto que siempre hubo mujeres en el rock, no solamente Susy 4, o Janis Joplin.

17.   Con que orgullo puedo mencionar a nuestra roquera salvadoreña Lorena Cuerno Clavel. Ella que, me atrevo a decir, también trae ese sello de emancipación feminista, el sabor del movimiento de Olimpia en los noventa; y una buena dosis de Gloria Trevi, por supuesto.

18.   MUCHO OJO: Todo pretendiente a roquero, tendrá que cultivar al menos, la actitud más noble y loable del rock: El desenfado.

19.   Verbigracia: La voz de Mik Jager con las guitarras y lo demás. La rítmica del Credence Clear Water Revival para cantar y charranguear  la guitarra despreocupadamente. La presencia del malicioso fraseo de la guitarra de Keith Richads, la forma de sentarse con los pies sobre las mesas… ¡niño, se me baja ya los pies de encima de la mesa!

20.   El antónimo de desenfado es, timidez o recato. Deben ser incontables las legiones de adolescentes que intentaron ganarle a su timidez, al menos una partida, tomando el camino más emancipador: el rock.

21.   Vestirse de negro y aprender a “tragarse el humo” fumando un Delta, fue un paso modesto, pero decisivo. Es como cuando tienes miedo de que los ladrones se metan a tu casa y vos pongas en el portón, para tranquilizarte, un letrero que dice “Cuidado con el perro” … Ya es algo… Ya es algo.

22.   De la timidez mal resuelta, se me ocurre que nació ese rock sombrío y morboso para un público más introvertido. NOTA: Sería una gran falsedad afirmar algo como eso, sin previa investigación. Pero mi otro yo (el roquero) me responde: ¿…Y qué…?

23.   Hay roqueros que duran un día y son buenos, otros todo un verano y son mejores, pero hay roqueros que duran toda una vida: A su manera, y en su momento: ¡Todos son imprescindibles!

24.   Roque Dalton nunca lo escribió ad pedem litterae, pero lo gritó a los cuatro vientos y sin cansancio en toda su literatura: Hay mucho, pero mucho que aprender en eso “de lo que se trata desafiar la autoridad constituida”

25.   Más aún, cuando sabes bien, que a la autoridad constituida te la puedes encontrar bien sentadota, ya sea en los salones acolchonados de los ministerios, o atrás del más insignificante, polvoso, pero temible, manda más.


¿ALGUN DIA DEJAREMOS DE SER QUIENES SOMOS?

ESTADÍSTICA ESPECULATIVA Y EL CONCEPTO DE MASA CRÍTICA.

Siempre me despertó curiosidad el concepto de Masa Crítica, pues coloca en evidencia la posibilidad de que ciertos fenómenos puedan, o no, venir a suceder. Por ejemplo, una cantidad de agua va entrar en ebullición, solamente si la fuente de calor alcanza cierto grado de intensidad, sino, el agua se va a quedar tibia toda la vida.

En sociología, masa crítica es la cantidad mínima de personas necesarias para que un fenómeno concreto tenga lugar. Así, una vez alcanzada esa masa crítica, el fenómeno adquiere una dinámica propia que le permite sostenerse y crecer. Esta teoría es un paralelismo con el mismo concepto en física.

Ese concepto prestado de la física y muy bien adaptado a la sociología, le aporta a mi imaginación una serie de respuestas bastante coherentes acerca de las condiciones bajo las cuales puede ser permitido soñar con un El Salvador desarrollado, con una capital cosmopolita, con índices de urbanidad y una educación ciudadana a toda prueba.

De lo que entendemos por desarrollo.

Voy a tomar como ejemplo y como punto de partida, una conversación a respecto de vivir en una ciudad pequeña del interior de El Salvador. Le escuche a un amigo el siguiente comentario: “…Jamás viviría en un pueblo de esos, tan atrasado que ni siquiera tiene un Mister Donut, y donde el centro comercial más cercano queda a más de cien kilómetros”

En ese momento se me encendió el foco y reflexioné que todas las características arquitectónicas o de ingeniera de una ciudad, solamente justifican su existencia por su número de habitantes, por las demandas de su población y de su posible crecimiento exponencial. De esa manera planteado, llama la atención el significado que esta por detrás de la idea de desarrollo, pues, un estadio de futbol para 10 mil personas sería un desperdicio, por no decir un desatino, en una ciudad de cinco mil personas, y no puede considerarse señal de subdesarrollo.

Comparémonos con algunos vecinos.

¿Qué piensan ustedes si se menciona algo como la Orquesta Sinfónica de Belice (65.042 hab.)? ¿O digamos, un estadio de futbol del tamaño del Maracaná en Dominicana (73,126 hab. Antillas Menores)? Lo más probable es que, no existiendo en esos países el número de población suficiente para generar una clase media que pueda tirar provecho de ese estadio, o de esa orquesta sinfónica, quedarían tan sin sentido como un Míster Donut en un pequeño pueblo del interior de El Salvador.

Hasta donde sé, en los Estados Unidos deben existir unas cincuenta orquestas sinfónicas y una sinfónica de carácter oficial. Si pensamos que es porque tienen dinero, no estaría del todo equivocado, pero siguiendo el hilo que se propone en este artículo, podríamos también presumir que los Estados Unidos tenga público en número suficiente para justificar esas orquestas.

Y que todo eso junto: público, orquestas, salas de concierto, temporadas sinfónicas, producción, disquera del género, etc. generan toda una industria que se mantiene por ella misma como un gran negocio. Si no fuera así, el estado tendría que recurrir a una subvención de toda esa actividad simplemente en aras de mantener una apariencia civilizada.

¿Hasta dónde la responsabilidad es del gobierno?

Talvez por ese motivo es que aquí, entre nosotros los artistas salvadoreños, uno de nuestros aportes a “la gran queja” sea hacer notar a El Salvador como país “inculto”, que el motivo principal es que el gobierno descuida la producción artística en general, y hacemos notar que es necesario subvencionar la producción artística y la difusión del arte en general.

Pero la verdad, aunque la oficialidad haga periplo y medio creando diferentes premios e iniciativas para generar producción artística, como de hecho lo está haciendo, nada puede substituir la falta de una industria cultural, y en particular de su parte que la justifica: un público consumidor.

Podemos comenzar a sospechar desde este momento, que la razón para tanto “atraso” sea principalmente la falta de Masa Crítica, es decir, el número de habitantes de El Salvador no es suficiente para generar público consumidor.

¡Y se armó el despelote!

Pero no salten de indignación porque dejo de lado, muy a propósito, la gran falta de educación artística en este país. Solamente pido un poco de paciencia para reflexionar un poco más en base a números. Imaginemos que los millones de habitantes de los Estados Unidos de Norteamérica asisten y pagan entradas para los conciertos de música académica porque se les ha educado con tan buen gusto.

Algunos numeritos antes de que me lancen la primera piedra.

El público para esos géneros musicales es siempre muy por debajo de lo esperado, es excepcionalmente bajo, aún para países altamente desarrollados. Y no crean que para el Jazz esta situación sea diferente, aún tratándose de USA. Entonces si no es solamente cuestión de “publico educado” ¿En que reside la sostenibilidad de toda esa industria de la música clásica-académica norteamericana?

Y dale con la masa crítica.

Aplicando el concepto de Masa crítica y haciendo una especulación estadística, supongamos que solamente el 1% de la población de ese país consuma los productos de ese género musical clásico-académico. A primera vista parece alarmantemente bajo ese 1%, pero la intención principal al considerar ese porcentaje, es mostrar las grandezas en relación a la población total.

Considerando su población en 309 millones de personas, significa que el 1% es de 3 millones y algunas centenas de millares de consumidores (la mitad de la población de El Salvador), interesada en consumir música del genero clásico-académico. Eso, mis amigos, es suficiente para mantener toda la industria del clásico-académico hirviendo a toda máquina.

Vemos pues, que solamente habiendo alcanzado una cierta cantidad de habitantes es que algunas situaciones se tornan posibles por pequeños que sean los porcentajes en relación a la totalidad de habitantes.

Ahora viene lo bueno (recomiendo un vasito de agua cerca)

Veamos ahora a El Salvador: 6,149,239 millones de personas, cálculo aproximado del censo de población del 2013.Tomaremos, para ser realistas, solamente a la clase media vulnerable, entendida esta como la clase económica que percibe hasta 18,250 dólares anuales para una familia de 5 personas.

Si nos enfocamos en esta categoría y atribuimos a ella un 10% del total de la población de El Salvador de 6 millones de personas, tenemos 600 mil personas pertenecientes a dicha clase social. Si calculamos un estimado de 40% de esas 600 mil personas de clase media vulnerable y decimos que son las que viven en San Salvador, entonces tenemos 240 mil personas de clase media vulnerable en nuestra capital.

Para seguir con el tema de la música clásica-académica como ejemplo; si decidimos que solamente en ese rubro de consumo musical, esta clase media vulnerable compuesta de 240 mil personas para San Salvador, estaría más o menos dividida, según el gusto musical, entre estos principales nichos:

Popular-regional 65%
Rock y todos sus géneros 12%
Pop internacional y en español 20%
Clásico-académico 3%

Siendo así, 240 mil personas para San Salvador al cual corresponde un cálculo hipotético del 3% que están interesados en el género clásico-académico el resultado es: 7,200 personas.

Fácilmente podemos deducir por qué no existe más de una orquesta sinfónica y no más de una sala especializada: Teatro Nacional. Resulta fácil entrever porque no existen otros productos como CD’s, transmisión por radio o tv, y principalmente, podemos entender porque la Orquesta Sinfónica de El Salvador este bajo el subsidio del gobierno de El Salvador y los músicos son empleados públicos. Vemos pues, que nos cuesta algo caro mantener la imagen, aunque modesta, de país civilizado.

Vaya pues, mejor hablemos de fútbol.

Si continuamos con la especulación estadística, podemos decir que: un súper jugador de futbol tiene elevadas oportunidades de surgir uno de cada millón de personas, nuestras posibilidades serian de 6 súper jugadores de futbol (Uno de ellos ya sería el Mágico Gonzales, los otros … a mí que me registren). Si Brasil tiene 300 millones de personas, le corresponden 300 súper jugadores, creo que los tiene.

Ahora bien, ¿podríamos construir una estructura como la del Maracaná para ochenta mil personas en El Salvador? Podríamos, pero no se justifica. ¿Podríamos ser sede del Mundial de Futbol? ¿Podría la liga salvadoreña llegar a ser tan buena, rentable y organizada como la mejicana? ¿Podrían muchos de nuestros jóvenes vivir de ser futbolistas, una vez que se les ha incentivado tan insistentemente para el futbol?

Vayamos un poco más lejos: ¿Podríamos convencer al capital internacional de instalar una fábrica de carros KIA o de Volkswagen o cualquier otra marca? Sospecho que no, porque estas solamente son instaladas en países donde hay suficiente gente para comprar esos carros y esos países también deben poseer una fuerte economía de exportación, credibilidad social y económica para tranquilizar a los inversionistas.

Aunque, cabe señalar que, tan solo una de esas industrias significaría una gran proyección económica y permitiría el bienestar social y empoderamiento cultural para varios estratos sociales de El Salvador.

¡May Day, aterrizaje forzoso a la realidad!

Nosotros, en la actualidad apenas y mantenemos algunas maquilas, que son, dígase de paso, las que posibilitan la existencia de una numerosa clase social media baja que recibe 5 mil dólares por año para una familia de 5 personas y que, de manos dadas con la clase media vulnerable de la que ya hablamos anteriormente, pagan sus impuestos hasta por el aire que respiran, y son los que mantienen El Salvador en pie, ya que sin esos impuestos no habría las calles y pasos a desnivel que nos permiten soñar que ya casi llegamos al Top 10 de la civilización, al menos desde Metrocentro hasta el redondel de la Bandera.

Con un poco de estadística especulativa, aunado al concepto de Masa Crítica, un poco de imaginación y una pizca de humor, se puede aportar otro poquito en la larga discusión acerca de nuestra idiosincrasia en este negocio de ser salvadoreños. Porque somos como somos, porque estamos donde estamos, y cuanto nos puede costar querer darle una apariencia “civilizada” a nuestra pequeña nación.