MI ETERNO AGRADECIMIENTO A LA DEMOCRACIA SALVADOREÑA

Puede ser ingenuidad política

Pero me gusta alegrarme a mí mismo al pensar que El salvador va por el buen camino en la búsqueda de la tolerancia política y el fortalecimiento democrático.

Gracias infinitas  al partido Arena

Tenemos que agradecer que Arena se esta aguantando pacientemente a que  el mandato presidencial del FMLN vaya,  por sus propios méritos, de mal en peor en términos de popularidad.

Porque a decir verdad,  los veo dispuestos a morderse la lengua antes que dejarse llevar por el lado más obvio de su naturaleza nacionalista: retomar el poder ya, aunque sea a balazos. Pero parece que ya no se hacen fiestas como antiguamente. Ademas ¿para que? si la vida esta llena de errores humanos en los conteos.

Hay que agradecerles que, no sacaron a su juventud de alquiler para montar bochinche y así mostrar el descontento del pueblo con el mandato del Frente. Ni esta siendo necesario que las distinguidas señoras católicas del Opus Dei organicen manifestaciones por la salvación de la patria, familia y propiedad. Tampoco hubo necesidad de organizar panelazos en el paseo General Escalón protestando por la carestía de la vida. Como lo hicieron las derechas de Chile de Allende o Venezuela con los gobiernos de izquierda.

Gracias empresarios y capitalistas salvadoreños.

Los empresarios de la gran industria se pueden estar mordiendo los labios y comiéndose las uñas porque el Frente esta en el gobierno, pero no están cerrando las fabricas, ni escondiendo la comida en las bodegas industriales con tal de desestabilizar al gobierno, mucho menos obligando a sus empleados a votar por diputados o alcaldes de Arena, bajo riesgo de despido, como ha sido su costumbre.

Tenemos que agradecerles. Aunque, prefieran invertir capital en Panamá, Colombia y otros países latinoamericanos en vez de usarlo para mejorar nuestro país. !En ese sentido, yo salí mas nacionalista que ellos mismos¡

Al mismo tiempo que con ayuda de su brazo político en la asamblea, impiden la aprobación de importantes presupuestos económicos gestionados por el Frente para mejorar la infra estructura del país. Pero nuestra obligación es ser comprensivos: El Salvador es el que van a construir ellos, y nadie mas.

El capital bancario del país merece un elogio aparte.

No dejamos de reconocer que están siendo generosos al tirar unas moneditas de judas a la garduña, a través del sistema de tarjetas de crédito con limite entre 600-1000 dolares y préstamos personales principalmente para la clase media baja, tenemos que ser justos y agradecidos.

Aunque en el fondo la combinación de salarios con bajo poder adquisitivo y tarjetas de crédito, nos acaben endeudando a todos mas temprano o mas tarde. Ahora, que la vida esta  comenzando a apretar para la mayoría de salvadoreños, ese endeudamiento solamente se podría solventar de tres maneras:

Pagando los mil dolares de deuda por  persona con el pago mínimo, lo que llevaría 10 años para pagarla, resultando en un total de dos mil dolares y un par de cientos en que se transformaron los mil dolares. No pagar y someterse  al nomadismo para no ser controlado por los cobradores que te persiguen hasta en el trabajo. Finalmente, Irse seco o mojado a los Estados Unidos, en ese ultimo caso, ni modo, continuaremos a incrementar el alto porcentaje de abuelitas con sus nietos como modelo familiar mas frecuente en El Salvador.

Encuanto al Frente, lo mismo, un gran sentido de gratitud.

Primero que todo, porque continuaron sin proponer la responsabilidad social que debe tener el capital privado. Despues de eso, no les habrá sido dificil permitir  que el capital privado nacional siga con todos los abusos posibles, desde no pagar impuestos, a no controlarles los abusivos margenes de ganancias, y los pésimos servicios ofrecidos. Lo permiten como quien paga una deuda moral por estar en el poder.

Gracias por haber intentado agradar a chinche y telepate ejerciendo el mandato presidencial  con una intachable humildad, con un perfil tan bajo como solamente puede ser digno de aquel que sabe que ya va de salida, o como se podría esperar de alguien que por un acuerdo de caballeros, cede desde ahora espacio a su rival.

 ¿En nombre de quien estoy enviando mis agradecimientos?

Esta persona que les escribe, como ciudadano de clase media baja, de familia eminentemente capitalina, de San Salvador hace cuatro generaciones, universitario, por oficio un soñador productivo (!), estoy profundamente agradecido con los personajes de la vida política del país.

Pues me sacaron de mi fantasía política, al hacerme entender que no soy parte de sus preocupaciones, soy translucido, transparente, sin visibilidad, y me refiero a mi persona como digno representante de la clase media baja urbana, definitivamente.

Pues, nunca ha llovido en mi jardín un único beneficio que aquellos generados por mi propia lucha contra los ajiotas de la modernidad bancaria  y la explotación de mi persona por mi persona misma, ofreciendo mi cuerpo en la mas antigua de las profesiones: la mano de obra barata.

No niego que nos han tenido paciencia porque siempre estamos molestando con nuestras publicaciones en Facebook acerca de la despenalización del aborto, por el vasta ya al acoso que pesa sobre los jóvenes, y otras tonteras de gente que reclama con la barriga llena. Ademas, que daño hacemos publicando en Facebook, ¿verdad?

¿Quien es la cara bonita del país?

Pero eso sí, aunque no lo reconozcan, somos nosotros clase media urbana la que mantiene la imagen postal de país cordial y atractivo, los que generamos empleo con nuestras micro empresas, o los que aceptamos trabajos de 10 horas por día sin pago de horas extras. Mantenemos el país a flote con nuestros impuestos, desde el impuesto de la renta, pasando por «aquella» renta, hasta la cora de impuesto en las recargas telefónicas de a dolar.

Somos nosotros los que salimos endomingados a votar solo para mantener vigente el mito de la democracia y para mantener el prestigio de las elecciones. A veces manchamos el voto con toda clase de garranchos, muchas veces nos comemos el voto. Pero para espanto general, nunca dejaríamos de ir a votar; eso sí que no nos permitiría dormir tranquilos.

Nos dejamos usar como imagen y ejemplo de la  promesa de superación social para las clases populares, aquellas clases populares que todavía están patinando llantas en el lodazal, allá  por donde asustan. Estamos recibiendo salarios muy abajo de lo necesario si llevamos en cuenta nuestra nada despreciable calificación y dedicación.

A base de mieditos del tipo:  «Yo con esta cara de artesanía Maya viviendo por allá, me llevan preso» o entonces, «donde iremos a parar con tanta violencia». Así de fácil nos venden productos e inmuebles sobre facturados: condominios y residenciales promocionados como burbujas seguras y tranquilas.

Sin faltar los Centros Comerciales como islas del divertimiento seguro y así garantizar el consumo de superfluos baratos de la industria asiática, que usted puede pagar hasta con millas con su tarjeta de crédito bancario del 47% anual para tarjetas de 600-1000 dólares de limite.

Con Frente o sin Frente.

la seguridad privada se vende como pan caliente y garantiza la permanencia de las reservas paramilitares de derecha sin levantar críticas ni sospechas por su diligente vigilancia. Y para darle fin a la letanía, con la existencia de las Maras le dan una expresión y una imagen definida a la violencia y a la corrupción, imagen esta que pasa lejos del cotidiano ejercicio institucionalizado de la violencia contra los jóvenes y las mujeres sin olvidar la violencia económica contra la familia de clase media baja.

Mis eternos agradecimientos a la vida política del país

Y principalmente a la política partidaria en general que trabaja duramente en mantener la cortina de humo para que no identifiquemos la verdadera fuerza que mantiene, hasta ahora, el país donde quieren que esté, o mejor, en donde les interesa que esté: El capital privado, la industria y su mascara democrática neo liberal.

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