EL ROCK, LOS DESIERTOS Y LA MITOLOGÍA

Los hechos

Sucedió con el grupo salvadoreño de música synth-pop, Safari Volvo. Fueron entrevistados por un periódico mejicano, al cual declararon que prácticamente habían surgido musicalmente en medio de la nada. Que El Salvador no tenía historia dentro del rock.

Claro que esa declaración tubo gran relevancia y en su momento se cosechó cierta polémica. Se dijo que nuestros compatriotas de Safari Volvo nos dejaron a todos los salvadoreños bien mal parados.

En la época, un amigo me envió la entrevista original de Safari Volvo, para que una vez que estuviera al tanto de lo sucedido, le pudiera comentar mi punto de vista.

Por supuesto qué después de leerla discurrí sobre el derecho de cada quien construir su pasado de la manera que le convenga. Y apoyé el derecho del grupo musical a declarar El Salvador como zona cultural, y en particular roquera, como una zona desértica. Ya van ustedes a saber por qué.

Un producto bien diseñado

Porque lo que Safari Volvo había hecho, a mi ver, era pintar el paisaje mitológico de su génesis artística, haciendo una verdadera hazaña de su surgimiento y existencia musical y de su propuesta escénica y artística tan progresiva. Algo así, como que los habían moldeado en barro, les dieron el soplo divino, y salieron tocando. ¿Y que?

Así, construyeron un producto cultural completo desde su génesis.  Nada más apropiado para una banda que incursionaba en un género musical bastante nuevo para San Salvador.

Aquí entra, la construcción del Mito

Creo que cada uno de nosotros como persona, cada sociedad o cada nación inventa su pasado. Inventa su propia historia de la manera que le queda bien y que le sirve a sus propósitos. Es un acto deliberado de negociar con la realidad, de manera tal que nuestro pasado se torne una herramienta a más que permita el uso del presente de una manera más amigable, mas acogedora.

Es una empresa en que la conveniencia al manipular o inventar los hechos de una u otra manera, es la protagonista. Siendo así, se escogen muy deliberadamente pasajes imaginarios o detalles “reales” (eso no tiene la menor diferencia) retirados del contexto de nuestra vida y que mejor se encajan en nuestra intención presente, para formar esa linda colcha de retajos que somos todos nosotros.

Advierto desde ya, que la construcción deliberada de una Mitología no solamente es posible, como necesaria. Y además, largamente usada por las sociedades humanas en su empeño por darle forma a su identidad y construir su presente.

También vamos a mencionar que la mentira, desde ese punto de vista, es una actividad altamente productiva, e que como tal, si la mentira se ejerce de forma deliberada o inconscientemente, eso no posee la relevancia necesaria para merecer siquiera la más pequeña e indignada lagrimita.

Pero veamos algunos ejemplos.

Surgimiento del Imperio Romano (versión romana)

Cuando Troya fue destruida por los griegos, cuentan los historiadores romanos que el gran héroe Eneas logró huir de su ciudad natal destruida a raíz de esos eventos . Después de la huida de Eneas, le siguieron otras aventuras, como sus amoríos con una diosa, el nacimiento de Rómulo y Reno, y la loba que les dio de mamar, llegaron al Lacio y fundaron la ciudad de Alba longa (Italia).

Por supuesto que ese fue un resumen extremamente corto e inexacto, pero donde se percibe claramente la intervención de lo divino y de lo fantástico en la manera de contar la historia. Y que ilustra a perfección lo que viene al caso.

La intención por tras del mito

Al contar la historia de Roma de esa manera, surge un producto inédito, digno de la elaboración minuciosa de los historiadores romanos: la conexión entre el pasado de Troya y la Roma imperial. A través de esa mitología, lo que estaba separado por más de mil años de distancia en el tiempo, ahora está conectado por un puente mágico e actual. A saber, la historia el imperio romano como descendiente directo de las glorias militares griegas.

Surgimiento del Imperio Romano (versión arqueológica contemporánea)

Lo más probable, dada la evidencia arqueológica, es que Roma se consolidó en un proceso de siglos juntando aldeas de pescadores y cuidadores de rebaños a lo largo de la península Itálica hasta alcanzar sofisticados mecanismos de organización social a fuerza de defenderse de invasores extranjeros amantes de lo ajeno.

Un pasado, convengamos, nada glorioso para un imperio que venía devorando todo a su paso con sus armaduras, sus cacerolas bien lustradas, y sus aceitadas máquinas de guerra; que posteriormente, les permitieron disfrutar de su pax romana por un buen tiempo.

Nuestra república centroamericana no podría quedarse sin aventar su versión mitología de su surgimiento, aunque los historiadores concuerdan que:

Ante el vacío de poder dejado por España en las periferias más modestas de las colonias de Centroamérica, devido a la perdida de poder de la corona Española empobrecida, se armó el jala de aquí y jala de allá por quién iba a mandar en adelante. De mas esta decir, que del progreso se afanaron en seguir, en seguir todo los testa ferro de la época.

Y se afanaron, en nombre de la independencia, todos los territorios que por su parte España ya había afanado a nuestras civilizaciones ancestrales a través de la conquista.

Nada más conveniente con el tiempo, que inventar un campanario y una docena de próceres, dejar marinar con un himno nacional y una bandera, sal al gusto, para convertir una agrupación de fincas de añil, en una república en vías de  e t e r n o desarrollo, y allí nos tenés, pegándonos unas grandes asoleadas todos los 15 de septiembre en la pLaza Libertad.

Como ven, la historia está llena de buenos ejemplos de la importancia en elaborar cuidadosamente una mitología.

Ciencia y Mito, una amistad muy estrecha

Como un último ejemplo, vale notar la alarmante proximidad e afinidad entre ciencia y mito. Proximidad alarmante, porque el público en general está orientado a invertir su seguridad existencial ya sea con la ciencia o la religión. Se cree, que una excluye la otra, sin posible mediación. La razón versus la creencia (mito vs logos) Sin llegar a entrever que ambas están talladas en la misma madera.

Sin enterarse que tanto para el físico, para el historiador de las ciencias, el teólogo o el psicoanalista; para todos ellos, el mito es la única manera de aproximación posible a una realidad que no posee ningún valor o verdad en sí misma, ni intención, ni dirección.

Pensamientos finales

  • ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.

Pedro Calderón de la Barca                                                                                      (1600-1681) Dramaturgo y poeta español.

  • Sería muy simpático que existiera dios, que hubiese creado el mundo y fuese una benevolente providencia; que existieran un orden moral en el universo y una vida futura. Pero es un hecho muy sorprendente el que todo esto sea exactamente lo que nosotros nos sentimos obligados a desear que exista.

Sigmund Freud (1856-1939) Médico y neurólogo                                                 austriaco, fundador del psicoanálisis.

  • El origen de los números se parece al origen del mito (Mito vs la Razón). El hombre primitivo considera las confusas impresiones de la naturaleza como deidades, y las conjura delimitándolas por medio de un nombre. De igual manera los números sirven para circunscribir y, por lo tanto, conjurar las impresiones de la naturaleza. Así, por medio de los nombres y de los números, la inteligencia humana adquiere poder sobre el mundo.

Oswald Spengler: (1880-1936)

Filósofo,                                                                 sociólogo, matemático, historiador                                      y profesor alemán

  • La vida en sí no es la realidad. Somos nosotros quienes ponemos vida en piedras y guijarros

Frederick Sommer (1905-1999) Artista visual

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El AÑO CÓSMICO, EL PLANETA TIERRA, LA HUMANIDAD Y UNA SERIE DE EVENTOS DESAFORTUNADOS

 

¿Que cada ciudadano esté al tanto de la edad del planeta tierra?… (cálculo reciente 4,540 millones de años de edad con un margen de error menor al 1%)

¿Cuánto tiempo le llevó al planeta Tierra desde su rotación de un día compuesto de 6 horas, hasta alcanzar su rotación de un día de 24 horas?… (le llevó 56 millones de años)

¿Cuál es la piedra más antigua que se conoce?… (Geneis Acasta, en Canadá, de entre 4,031 a 3,580 millones de años de edad)

Tienen la razón, quizás sea demasiado pedir que la mayoría de nosotros esté al tanto de esos datos.

Sin embargo, parece que la desinformación sobre nuestro planeta va más allá de lo que sería lo mínimo recomendable para el bienestar de cualquier avispado ciudadano terrícola.

El año cósmico no tiene días feriados

Según el año cósmico, la historia del universo se mide como si toda esa historia hubiera sucedido en un año, con la intención de poder hacerse una idea de las proporciones del tiempo transcurrido desde la creación del universo.

Así, tenemos que el Big Band (El inicio del universo) sucedió el 1 de enero a media noche, y nuestro momento actual es el 31 de diciembre de ese mismo año.

Ya dentro de esta escala de tiempo, podemos decir que el Homo sapiens aparecía diez minutos antes de medianoche del último día del año, y toda la historia de la humanidad ocupa solo los últimos 21 segundos antes de la media noche de ese mismo día, 31 de diciembre.

¡Sí!…¿Te lo imaginaste por un momento? … ¿Estas seguro?

Pues tal es el recorrido desde la más tierna infancia hasta el presente de nuestro alocado universo y de nuestro, nada indefenso, planetillo azul.

A veces una cuestión de fe puede resolver el problema

De las religiones cristianas heredamos la idea de que el planeta no cambia, que siempre ha sido el mismo planeta desde la creación. Y si los cambios suceden puede ser por dos motivos:

Porque dios es el único que produce cambios, nos castiga a través de cataclismos (Ej. Sodoma y Gomorra, el diluvio, etc.) y otra serie de padecimientos telúricos.

Segunda posibilidad, los cambios provocados por la ambición del hombre destruyendo el paraíso terrenal con el progreso irresponsable (otro castigo por desobedientes, pecado primordial etc.)

¿Qué dice la ciencia?

La ciencia y la tecnología hacen su parte y nos hacen creer que el planeta es amigable y acogedor, pues allí donde el planeta es prácticamente arisco e inhabitable, la ciencia y la tecnología lo tornan accesible, si es caliente ponemos aire acondicionado o la calefacción si es frío, y por allí vamos buscando donde amarrar la hamaca, la comida está en el supermercado y si te duele la cabeza, anda compra una pastilla a la tienda. Todo al alcance de la mano.

¡Hay, que lindo nuestro planeta, mira que atardecer tan bello!

¿El cambio climático? ¡Muy bien, gracias!

Tan crédulos somos, que nos podríamos morir creyendo que estamos destruyendo nuestro querido e indefenso planeta. En nuestra linda fantasía, olvidamos que al planeta le importa un pepinillo que la atmósfera desaparezca, o si se agota el agua potable.

Al planeta le vale una hermosa y dorada chonga que la humanidad perezca, y si no me creen, pregúntenle al planeta lo que le sucedió a los dinosaurios y a otros millones de especies ya extintas que no hicieron nada para contaminar la tierra.

¡Hay no, allí viene este hombre con más números!

No olvidemos que solamente 29% de la superficie del planeta, son tierras emergidas (los continentes). Los océanos ocupan 71% de la superficie. El agua dulce (potable) ocupa el 3% de nuestra superficie. Eso, independientemente de que tiremos la basura a la calle, o que el río Acelhuate está sucio, o esto y aquello.

En ese 29% de tierras emergidas tenemos: Desiertos de todos los colores, pero igual de secos, montañas de alturas imposibles pues no hay oxigeno siquiera, glaciares de temperaturas abajo de cualquier congelador, piedras colosales accesibles a profesionales del alpinismo, dunas de arena que avanzan imparables sobre el continente, selvas impenetrables llenas de todo tipo de animalitos raros, chiribiscales, pampas y una serie de lugares inhabitables que nos dejan claro que este planeta, no es ningún caballo regalado.

Nuestro planeta nunca ha sido ni será un paraíso y ni siquiera tuvo la cortesía de regalarnos una muestra gratis del edén.

!Es lo que hay!

Hagan ustedes la rabieta que quieran, porque es el hombre el que ha realizado los pocos y siempre inútiles intentos de paraíso sobre esta tierrita inquieta y mal geniosa.

Aunque en el intento, tuvo que desviar ríos, fertilizó lo árido, domesticó plantas y animales, calentándose en inviernos, refrescándose en el calor; escondiéndose mientras le fue posible de huracanes, inundaciones, terremotos, pestes, erupciones y tsunamis, etc.

En la piscachita de tiempo que llevamos aquí (según el calendario cósmico), en la tierra; siempre hemos estado a punto de extinguirnos, ese cuento no es nuevo. Continuamos aquí, pero en definitivo no tenemos nada garantizado.

Como prueba de ello, llamo al banco de los testigos, a las centenas de civilizaciones desaparecidas, que ahora, solamente podemos contemplar en ruinas.

Eso si, el planeta tiene sentido del humor; un poco caustico, pero tiene.

Es perfectamente razonable que para todos nosotros resulte muy curioso, a veces divertido y quien sabe agotador, la serie de eventos desafortunados en los que nuestra vida se ve sometida a diario.

Vasos y vajillas que se resbalan de la mano y se hacen añicos contra el suelo, tropezones y resbalones de lo más cómicos, sillas que se quiebran o hamacas que se rompen y pulungún todos al suelo sin una razón satisfactoria.

Por supuesto que podría hacer una lista extensa de pequeños accidentes que ocurren a diario y que nos hacen arruinar objetos, lastimarnos en diferentes escalas de gravedad, que nos hace parecer torpes o que nos hace reírnos imprudentemente de la torpeza ajena, lo que por supuesto es menos grave y más divertido.

!Que la fuerza esté contigo!

Varios amigos cuando me describen la fe que profesan, ustedes ya saben, esa fe en un ser superior, omnipresente, pero en una versión más laica, sin infiernos ni cielos. Pero sí, esa misma fuerza que lo ha creado todo y a todo lo envuelve. Mis amigos me miran con aquella expresión de…  ¿me vas a decir que no crees en esa versión tan chévere y sin tapado?

Les respondo que no consigo dejar de percibir que la fuerza implacable e irresistible a la que estamos sometidos, a despecho de todo eso, es otro tipo de fuerza, que de mística no tiene ni los calcetines.

Con esa fuerza no se trata de creer en ella o no, pensar en ella no es un acto de fe, ni se trata de medir los actos de su manifestación milagrosa; sino, de tener conciencia de su implacable existencia.

Y eso, no con intención de menospreciar o cuestionar creencias religiosas, pero sí, como una manera de prevenir o minimizar las consecuencias, bajo riesgo de sufrir sus efectos de una manera aún más terrible e impiedosa.

¡Jelloouuw! ¡Por supuesto que estoy hablando de la fuerza de gravedad! 

Se trata del olvido más intencional y absurdo que ha perpetrado la humanidad.

El planeta es áspero e incomodo, por no decir, imposible.

No llevar en cuenta que está sometido por fuerzas gravitacionales que intervienen de forma contundente en el atolondrado y agitado destino de la raza humana, eso es querer demasiado.

Basta entrar a You Tube y hacer una búsqueda con una frase del tipo: “When things gone wrong” o “Epic fail” (Cuando las cosas salen mal, o Fallas épicas) que ustedes van a visualizar de lo que se trata, si es que aún tiene dudas.

En esos vídeos se puede observar, casi con algo de incredulidad, el choque entre nuestro disparatado planeta contra nuestra patética y blandengue humanidad. En esas secuencias de accidentes que nos hacen reír o a veces exclamar de pavor, vemos la acción implacable de las fuerzas de la gravedad.

No esperen de mí, una lista de manifestaciones de la fuerza de gravedad.

Sean indulgentes con este servidor y dense por satisfechos por saber que mientras leen este artículo experimentan 1 fuerza G (ese dolorcito en el trasero o la sensación de peso en los brazos), pero si les sobreviene un poco de tos, experimentaste 3.5 G (la sensación de que te atropelló la bicicleta del pan francés), pero si estornudaste, experimentaste 3.9 G. Lo que ustedes no hacen ni idea de lo grave que puede ser, a no ser decir prontamente: ¡Salúd!

Ojalá y no les suceda lo que sufrió un chico de Inglaterra que murió de un derrame cerebral porque sufrió una crisis de estornudos. Recuerden que nuestro cuerpecito es tremendamente blando exactamente para soportar las presiones increíbles a que se ve sometido en este lindo y gentil planeta.

La fuerza de gravedad existe, es omnipresente y todopoderosa.

Pero lo absurdo de todo eso, es que nos conducimos por la vida con la misma ingenuidad con la que las personas de los vídeos de YouTube se condujeron y de las cuales reclamamos con indignación por el descuido y la falta de prevención de accidentes. Y eso es realmente inquietante.

Por favor, recapaciten, arrepiéntanse y piensen dos veces en las tonterías que están a punto de realizar. Como cuando le quieren jalar la silla al primo gordito para que éste represente involuntariamente al ángel caído; o cuando ustedes dan aquel saltito pícaro al estilo Cantinflas cuando ven una cucaracha subirse a la acera.

O tu exasperante ingenuidad, cuando ya pasadito de tragos, crees que puedes frenar abruptamente y sin consecuencias, una masa de 5 a 10 quintales (un carrito, por decirlo de alguna manera) a una velocidad de 80 kms/hora. La fuerza de gravedad existe, es omnipresente y to-do-po-de-ro-sa.

Frases alusivas de gran contenido cívico y moral

  • Puedo calcular el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de la gente.                    Isaac Newton (1643Londres- marzo de 1727)
  • El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: es indiferente.                Carl Sagan (1934-EE UU, 1996)
  • Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.        Albert Einstein (1879 -8 de abril de 1955)
  • Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.        Martin Luther King (1929 – 1968)
  • Somos una imposibilidad en un universo imposible.                                 Ray Bradbury (1920- junio de 2012)
  • El universo es asimétrico y estoy convencido de que la vida es un resultado directo de la asimetría del universo, o de sus consecuencias indirectas. Luis Pasteur (1822 – septiembre de 1895)
  • Feliz año nuevo 2017 para todos nosotros y ya saben, ¡cuidadito!

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